Banners
Banners
Banners

Espectro Taurino: El regreso de un consentido

Sábado, 10 Ene 2015    México, D.F.    Jorge Raúl Nacif | Opinión   
El espacio de los sábados
Enrique Ponce volverá a pisar la Plaza México el próximo domingo 18 de enero, fecha que representará el regreso de uno de los toreros consentidos de la afición capitalina y que no torea en este coso desde el arranque de la Temporada Grande 2012-2013, cuando regaló un toro y éste fue duramente protestado por el público.

El romance entre el valenciano y el público capitalino inició en la década de los noventa, tares después de su confirmación en el coso de Insurgentes. Dos rabos ha cortado Enrique Ponce en La México, pero sus faenas redondas suman un número muy alto, varias de éstas malogradas con el acero aunque la huella del arte ha quedado grabada en la retina de los espectadores.

Es Enrique una figura de época, un torero que desde nuestro punto de vista es de los más completos entre los que han surgido, pues conjuga una serie de cualidades que es difícil apreciarlas en un solo diestro y tiene en su currículum éxitos rotundos en todas las plazas del mundo taurino.

Ponce es un torero que armoniza el poder con el arte, algo que no se da de forma tan común entre los matadores de toros. El maestro valenciano tiene una gran capacidad para someter e imponerse a toros complicados y, después, desgranarse en el sentimiento mas profundo del arte.

Quizá la faena más paradigmática en cuanto a la revelación de estas capacidades, fue la que cuajó al toro "Lironcito", de Valdefresno, en el marco de Las Ventas de Madrid, en San Isidro 1996. Ese toro contaba con complicaciones y era peligroso, con sentido desde los albores del trasteo, y Ponce se impuso con reciedumbre para, acto seguido, desbordarse artísticamente.

El maestro valenciano cuenta con una técnica privilegiada y un profundo conocimiento del toro. Al mismo tiempo, es un torero con personalidad y que transmite mucho a los tendidos, fiel exponente de la estética y el desmayo en el trazo, sin dejar de lado la variedad en las suertes que ejecuta.

El regreso de Enrique Ponce a La México seguramente generará expectación. Esperemos, eso sí, que su administración cuide el ganado a lidiarse y que salga al ruedo el toro con su auténtico trapío, para que no se repita la situación que se ha llegado a dar en plazas de México con este mismo torero.

Finalmente, la importancia en la Fiesta de esta figura merece el toro hecho y derecho. Ponce es un torero que tiene ya un lugar en la historia, y como tal su trayectoria, y el cariño del público mexicano, amerita la seriedad en lo que ha de enfrentar en nuestras plazas.

Enrique le confirmará la alternativa a Juan Pablo Llaguno, un joven matador que como novillero dejó muy buenas sensaciones e incluso tocó pelo en la Real Maestranza de Sevilla, además de salir en hombros de esta misma Plaza México. Su doctorado fue más que merecido, y ahora mismo tienen puerta una confirmación de lujo.

Grata noticia el hecho de que Juan Pablo Sánchez haya podido llegar a un acuerdo con La México, pues es un torero muy interesante y que seguramente alcanzará un sitio de privilegio en el gusto de este coso, debido a su torero en cámara lenta. Hizo el hidrocálido, desde nuestro punto de vista, la mejor faena de la campaña pasada.

No hay que dejar de lado a Emiliano Gamero,  joven rejoneador que ha venido haciendo bien las cosas, mostrando un estilo agitanado y en la cuerda del sentimiento, alcanzando los primeros sitios del escalafón de caballistas en México, con triunfos en varias plazas de nuestra geografía.

Así pues, la mesa está servida para la segunda parte de la campaña a partir de este día 18, en la que esperemos los jueces tengan un criterio más sólido y los toreros cosechen realmente las orejas que merecen, dada la seriedad que debe permanecer en este coso capitalino.


Noticias Relacionadas







Comparte la noticia