Banners
Banners
Banners

El sabroso buffet-taurino de Ferrera

Domingo, 06 Oct 2013    Madrid, España    Juan Antonio de Labra | Foto: Juan Pelegrín | las-ventas.com         
El extremeño cortó una meritoria oreja luego de un gran despliegue taurino
¡Menuda exhibición de histrionismo taurino desplegó Antonio Ferrera en el ruedo de Las Ventas durante la última corrida de la Feria de Otoño! Se le agradece el esfuerzo porque salvó la tarde del aburrimiento en el que había caído, y fue de esta manera, delante del cuarto toro de Adolfo Martín, cuando el extremeño reivindicó su tauromaquia y deslumbró a la nutrida concurrencia que llenó la plaza.

Original y creativo –aunque a veces demasiado pirotécnico– Ferrera no desaprovechó ningún momento de sus dos intervenciones (ni tampoco en los quites de toros de sus compañeros) para sacar su mercancía, ofrecerla a la gente, y terminar vendiéndola a manos llenas con un gran sentido del espectáculo.

Y si ya había estado muy variado en banderillas con el toro que abrió plaza, al que clavó pares con mucha hombría, dándole ventajas, de los que destacó uno por dentro, en el cuarto se dio a torear por distintos ritmos hasta currarse la concesión de una oreja de mérito.

A reserva de que a veces hizo cosas cargadas de parafernalia, su mejor faceta fue cuando toreó templadamente con la muleta en la derecha, sin llevar intercalado el ayudado en la tela.

Aquel toro de Adolfo Martín embestía como esas vacas viejas de nota alta que en ocasiones se torean antes de enviarlas al rastro, y que no suelen acordarse de la tienta. Ferrera disfrutó esos muletazos con esa autenticidad de quien sale a entregarse sin reserva.

Si de pronto parece que el extremeño quiere hacer todo lo que sabe en una sola faena, y confiere infinidad de interpretaciones a su quehacer, por lo menos no tiene pudor alguno de manifestar que viene a inventar el hilo negro, como en ese tercio de banderillas en el que colocó el capote en los medios como mudo testigo de su habilidad comunicativa.

La gente, cabe apuntarlo, gozó a tope cada una de las ocurrencias de Antonio, que de pronto se vio demasiado heterodoxo (como cuando clavó sendas banderillas de una en una y al relance) o cuando toreó a pies juntos al natural, llevando embebida en la tela las noblotas embestidas del toro.

Y lo mismo una cosa que otra, de todas cuantas hizo Ferrera, le llegaron a la gente, quizá porque el hombre lo hace conforme lo va sintiendo y, así, poco a poco, se hizo del cariño y la admiración de quienes apreciaron en su toreo un variado y sabroso buffet taurino para "ponerse morao", del que sobresalieron esos platillos donde estaban los pases de pecho con los que abrochó las series, tanto por su tersura como por su largueza.

El pinchazo previo a la rotunda estocada no fue impedimento para que la plaza entera se volcara y pidiera una oreja con fuerza, un digno premio a una labor en la que Antonio Ferrera fue el gran protagonista de una tarde en la que Javier Castaño pasó de puntillas (no así los miembros de su peculiar cuadrilla) e Iván Fandiño se mostró valiente con toros que no se prestaron nada al lucimiento.

Ficha
Madrid, España.- Plaza de Las Ventas. Lleno en tarde soleada y con algunas ráfagas de viento. Toros de Adolfo Martín, desiguales en presentación y hechuras, descastados en general, salvo el noble 4o. Pesos: 497, 496, 475, 566, 515 y 534 kilos. Antonio Ferrera (azul noche y oro): Palmas y oreja tras aviso. Javier Castaño (ostión y oro con remates negros): Silencio en su lote. Iván Fandiño (carmesí y oro): Silencio en su lote. Incidencias: Destacaron en banderillas David Adalid y Fernando Sánchez, de la cuadrilla de Castaño, que saludaron en el 3o. Al final de la corrida se cortó la coleta el banderillero Roberto Bermejo, que escuchó una ovación.

Noticias Relacionadas







Comparte la noticia