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¡El que manda aquí solamente soy yo! (video)

Domingo, 07 Mar 2010    México, D.F.    Jorge Raúl Nacif / Foto: Sergio Hidalgo           
Bolívar, torero recio
Al grito de "aquí mando yo", Luis Bolívar hizo gala de todo su oficio y poderío esta tarde en La México, donde confirmó su alternativa, cuajando una de las faenas de mayor mérito de la temporada ante un toro muy complicado.

Y es que el astado de Barralva que hizo quinto salió huyendo de los puyazos, se ponía por delante cuando la peonería quería fijarlo en los capotes y con las banderillas desarrolló mucho peligro... pero ahí, ahí apareció el confirmante colombiano.

Bolívar inició su faena castigándolo con severos doblones bien rematados, haciéndole entender al toro que, en el ruedo, el mando lo tenía él con su muleta. Firme, sin dudar jamás y dejándole el engaño bien puesto, logró que el burel terminara sometido y acudiendo bien a las suertes.

Los muletazos no fueron quizá muy artísticos, pero sí muy recios, pundonorosos y largos, sobre todo de un mérito tremendo porque Bolívar consiguió hacer suyo al astado y bordó instantes que la afición le coreó fuerte, una demostración cierta del oficio que este hombre ha desarollado toreando corridas de las llamadas "duras" del otro lado del Atlántico.

Impresionante fue ver que, un toro huidizo que hacía caso omiso de los engaños, terminara embististiendo en redondo y en los medios de la plaza; vamos, fue totalmente podido y se entregó ante la muleta de nacido en Panamá pero criado en Colombia.

Lástima grande que la estocada que dejó en el primer intento calara al toro y no le hiciera ningún daño, teniendo que oficiar de nuevo con la toledana, pues hubiera podido cortar una oreja de esas que valen oro puro, un trofeo a toda ley.

Con el toro de la confirmación, un astado noble y con calidad, pero que se vino a menos, Luis Bolívar dejó detalles interesantes aunque sin lograr redondear una labor esforzada traducida en buena carta de presentación.

Humberto Flores no las trajo consigo la tarde de hoy. El primero de su lote era pronto a los cites y tenía mucha transmisión, pese que le dieron a llenar en el caballo. Dos tandas ligadas y de buen corte hacían pensar en algo importante, pero la faena decayó al faltar acoplamiento.

El público tomó partido por un toro que vendió muy cara su muerte, mostrando casta en su sangre brava, y finalmente fue premiado con un arrastre lento en el que sus restos se llevaron una ovación de gala.

El cuarto de la tarde era flojo de remos, pero tenía calidad en la embestida. De nueva cuenta las primeras series hicieron abrigar esperanzas pero, como diría el cantante Emmanuel, "todo se derrumbó", pues el toro se fue para abajo y Humberto, aunque lo intentó, no logró emocionar al tendido.

Complicado resultó el primer toro del lote de Víctor Mora, pues tomaba bien dos muletazos y al tercero se frenaba o no completaba el recorrido. El mejor lado del burel era el izquierdo, y por ahí Víctor consiguió algunos buenos naturales, pero sin que la faena llegara a su clímax.

Con el sexto de la corrida, ya cuando la noche caía sobre la capital del país, Mora estuvo esforzado pero le faltó mayor estructura a una labor que se vio empañada por fuertes ráfagas de viento.

De esta forma concluye la Temporada Grande 2009-2010, un serial en el que hubo muchas cosas positivas y del que ya presenremos un detallado análisis.

Ficha
Decimonovena y última corrida de temporada en la Plaza México. Unas 6 mil personas en tarde agradable, con algunas ráfagas de viento. 6 toros de Barralva, muy bien presentados y buenos en general, sobresaliendo el lidiado en 2° lugar, que mereció el arrastre lento. Pesos: 480, 490, 472, 475, 475 y 500 kilos. Humberto Flores (azul marino y oro): Pitos y pitos tras aviso. Luis Bolívar (celeste y oro): Ovacionado en su lote. Víctor Mora (pistache y oro): Silencio tras aviso en su lote. Salió al tercio el banderillero Gerardo Angelino, por dos grandes pares al 2°. Bolívar confirmó con el toro "Madrilisto", número 100-4, con 480 kilos.


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