Los aires de la renovación (video)
Domingo, 11 Sep 2016
Ciudad de México
Jorge Raúl Nacif | Foto: Sergio Hidalgo
Miguel Aguilar cortó la única oreja
Soplaron en la Plaza México los aires de la renovación y definieron la historia del arranque de la Temporada de Novilladas, pues no solamente se trató del primer festejo organizado por la empresa que comandan don Alberto Bailleres y Javier Sordo, sino también de la transición en la baraja mexicana al brindar oportunidad a los más jóvenes toreros.
De esta forma, y en lo que fue una novillada sin picadores, dieron una llamada de atención los mexicanos Miguel Aguilar y Juan Pedro Llaguno, quienes dibujaron los momentos más relevantes de un entretenido festejo pasado por agua.
La única oreja la cortó el hidrocálido Miguel, hermano menor del matador Mario Aguilar, que anduvo con soltura en el ruedo de Insurgentes y ante el ejemplar que le correspondió dejó detalles de su variedad capotera, para luego estructurar una faena en la que aprovechó las buenas condiciones del ejemplar de Los García.
Aguilar dejó ver que es un torero que busca la largueza en los muletazos para correr la mano con sabor, acompañando siempre con la cintura y sacando el pecho. Merecido el trofeo concedido al liquidar de una estocada efectiva, ya que hay que medirle en la justa dimensión de un novillero que apenas da sus primeros pasos.
Designado por el jurado como uno de los dos toreros más relevantes, lidió al último del festejo. Este novillo se movió y tuvo claridad, por lo que el jovencito hidrocálido plasmó buenos momentos, sobre todo al torear con la muleta en la mano izquierda. Bien hubiera podido cortar una segunda oreja, pero la estocada fue defectuosa y caló al astado.
Juan Pedro Llaguno es un torero que tiene carisma y conecta pronto con los tendidos, pero demostró que también tiene la capacidad de templar y torear con buen pulso. El hermano menor de Juan Pablo colocó banderillas con alegría al segundo de la tarde y su faena tuvo momentos destacados ante un ejemplar que vino a menos.
Los mejores pasajes de su actuación fueron ante el quinto, ya que también fue designado como uno de los triunfadores. El de Los García fue un dechado de clase, por lo que el joven queretano tuvo la oportunidad de dejar ver sus buenas maneras y pulseó para construir naturales de muy bella factura, con empaque y cadencia.
También con la diestra le dio longitud a los trazos y le corearon quizá los “olés” más sonoros de la tarde, aunque todavía por su poco rodaje como novillero no logró mantener el ritmo inicial de la faena, algo lógico y que no puede censurársele. De no fallar a espadas hubiera paseado un trofeo con todas las de la ley, pero a cambió saludó una ovación mientras el novillo recibió un merecido arrastre lento.
Abrió el festejo el sevillano Juan García “Calerito” ante un ejemplar con movilidad, aunque le faltaba un punto de transmisión. Calerito es un torero de buena planta y técnica bien aprendida, aunque no logró conectar demasiado con los tendidos y alargó un tanto su trasteo muleteril, del que destacaron los pasajes con la mano derecha.
El otro hispano del cartel, Francisco de Manuel, no logró cogerle el ritmo al ejemplar que lidió y su labor no trascendió mayormente, aunque el novillo tampoco terminaba por emplearse, sin ofrecer en sí mayores dificultades. Como prolongó la faena y luego se puso muy pesado con los aceros, le tocaron dos avisos y se retiró en medio de algunos pitos.
Así pues volvió La México a abrir sus puertas, un escenario que se notó con un aire diferente y en el que comienzan a percibirse algunos cambios que llevarán, de manera progresiva, a mejoras en su estructura. Y por supuesto, un buen arranque la seriedad en el encierro hoy presentado.
Ficha Ciudad de México.- Plaza México. Primer festejo de la Temporada de Novilladas. Sin picadores. Alrededor de 4 mil 500 aficionados, en tarde de constante lluvia a partir del final de la lidia del 2o. Novillos de
Los García, de impecables de presentación y hechuras, buenos en general, entre los que destacó el 5o., por su calidad, premiado con arrastre lento. Pesos: 386, 380, 390, 375, 375 y 374 kilos.
Juan García "Calerito" (obispo y oro): Silencio.
Juan Pedro Llaguno (salmón y oro)
: Palmas y ovación tras aviso.
Miguel Aguilar (verde botella y oro)
: Oreja y ovación.
Francisco de Manuel (azul rey y oro)
: Pitos tras dos avisos. Incidencias: El jurado, conformado por miembros de peñas y porras taurinas, determinaron que
Llaguno y
Aguilar lidiaran 5o. y 6o., por ser los más destacados de la cuarteta. Tras el paseíllos se tributó un minuto de aplausos a la memoria de los matadores
El Pana y
Víctor Barrio, fallecidos recientemente. La plaza estrenó pintura, arena y se retiraron los antiguos anuncios publicitarios.
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