Banners
Banners
Banners

Un rayo de luz en una tarde gris

Lunes, 07 Oct 2013    Madrid, España    Santiago Aguilar | Foto: Juan Pelegrín | las-ventas.com   
El apunte de Santiago Aguilar

Los tonos grises que predominaron en la capa de los toros que con el hierro de Adolfo Martín desfilaron en el ruedo de Las Ventas, marcaron el oscuro resultado de una tarde de gran expectación manifestada en los tendidos copados de aficionados.

El lote de astados, excepción hecha del cuarto de la tarde, de manera alguna colaboró con los toreros que estrellaron su ambición en reses deslucidas, complicadas y peligrosas; el caso es que la terna con distinta disposición de ánimo y capacidades apechugó con una corrida durísima con la que se limitó a salir del paso con el mayor decoro posible.

En la columna del debe enlistamos a cinco ejemplares cárdenos que se negaron a tomar los engaños con franqueza y recorrido, acometidas indefinidas e inciertas tristemente complementadas por la escasa movilidad y amenazantes amagos de los astifinos pitones que trajo consigo el desilusionante encierro.


Frente a esa materia prima de pobre calidad tanto Javier Castaño como Iván Fandiño poco, muy poco, pudieron hacer, más allá de mostrar sus intenciones de superar las complejidades de sus oponentes. Castaño terminó afligiéndose por las dificultades y el desencanto, mientras que Fandiño no perdió la compostura y seguridad.


En el corto apartado del haber apuntamos el nombre de Antonio Ferrera que sorteó el único toro potable de la corrida, el cuarto, de piel negra entrepelada al que le toreo a regusto con la muleta en especial por el pitón derecho, fueron cuatro series de tersos muletazos sin usar el ayudado, es decir, toreando al natural con la diestra, la sorprendente nobleza del toro, permitió el relajamiento del torero al usar la tela roja. La oreja que obtuvo fue merecida y supuso un rayo de luz y claridad en medio de la ensombrecida tarde.


Noticias Relacionadas







Comparte la noticia