Hasta hoy media docena de festejos menores ha registrado la vieja plaza de toros "San Marcos", mismo número de llenos, que como el de hoy han obligado al cartel de "boletos agotados". Sin duda en esta tierra la fiesta de toros pasa por uno de sus mejores momentos, de verdad causa gran ilusión ver que todos los sectores de la fiesta se están renovando.
En lo que fue la sexta novillada de la temporada alternaron los jóvenes Javier Castro "Curro de la Casa" y Fabián Ruiz; al final de la tarde y ante un complicado encierro de la Playa, Castro ha cortado dos orejas a su segundo enemigo.
Javier Castro es otro alumno de la Escuela Taurina de Aguascalientes pero también es una prueba más de la inagotable cantera que hay en esta tierra; con tan sólo un par de novilladas el hidrocálido ha demostrado su personal forma de hacer el toreo.
Con su primer enemigo dibujó dos largas pegado en tablas, estéticas verónicas y un quite por gaoneras, todo ello ante un novillo que desde salida mostró un alto grado de peligro. Su faena se caracterizó por una gran voluntad con la que intentó ligar las series, lamentablemente la materia prima careció de recorrido.
No obstante a las dificultades del astado, Castro se peleó con él hasta arrancar pases sueltos pero aplaudidos, lamentablemente la estocada no fue efectiva y se conformó con escuchar palmas.
Con el cuarto de la tarde Castro salió a buscar el triunfo, vistosas chicuelinas y ajustadas saltilleras fueron además de su repertorio con el capote, el preámbulo de una faena que perfectamente se puede dividir en dos tiempos.
Como prácticamente toda la novillada el de La Playa mostró una embestida incierta, misma que no dejaba estar al hidrocálido, sin embargo con mucha atingencia el chaval hizo caso a las instrucciones del maestro Luis Fernando Sánchez, que desde las tablas le aconsejó que no le quitara la muleta de la cara y así llegó lo importante de la tarde.
Con una nueva estructura la faena fue creciendo en arte, estética e intensidad, con un toreo vertical fue proyectando importantes series por el pitón derecho que fueron muy coreadas. Ya con el novillo sometido el de Aguascalientes aderezó las tandas con detalles de aguante y valentía, sello singular de su mentor.
Para terminar su labor y en el terreno de las tablas estatuariamente ejecutó ajustadas manoletinas. Como digno colofón de su interesante actuación se fue tras el acero y sepultó en acero hasta los gavilanes, con lo anterior la autoridad le otorgó las orejas que alegremente paseó por el ruedo.
Curro de la Casa ha tenido que lidiar a dos novillos de muy distintas características, con su primero lanceó elegantemente por verónicas a píes juntos, sin embargo cuando intentaba realizar un quite por tafalleras fue prendido de fea manera permaneciendo algunos minutos fuera de sí.
Ya con la franela en la mano y un poco desconfiado, el novillero español intentó el toreo por ambos lados, cosa que no pudo ser debido a que el astado se revolvía con mucha rapidez, aunado a lo anterior y de manera comprensible el europeo no se cruzaba por lo que estuvo a merced del novillo. Al final de su actuación recibió el reconocimiento de público.
Con el quinto de la tarde, Curro de la Casa no se acomodó del todo con el capote, sin embargo con la franela si logró ligar los muletazos por el lado derecho, poco a poco fue construyendo una faena con solidez, lamentablemente el trasteo careció un tanto de transmisión hacia los tendidos.
Ayunándose con la espada simulada, el novillero español también dimensionó el toreo al natural y aunque arrancó buenas series tampoco logró una conexión con la gente. Después de oficiar con la espada escuchó palmas.
Después de muchos años el nombre de Fabián Ruiz apareció nuevamente en los carteles, justo en la misma arena donde aquel 5 de mayo de 1972 el valiente Fabián Ruiz Narváez le cortara una oreja al imponente "Candilejo" de más de 730 kilos de peso.
Hoy, Fabián hijo salió dispuesto a escribir su propia historia y para ello se enfrentó en primer término a un novillo con muchas complicaciones, con mucha voluntad y después de no acomodarse con el capote inició una faena con tres muletazos por alto, lamentablemente al ejecutar el cuarto fue prendido aparatosamente.
Ya con las ideas más claras dimensionó series por el lado izquierdo en los que su personalidad salió a flote. Nuevamente tomó la franela con la mano diestra para ejecutar algunas series con detalles algo sevillanos. Tras fallar con la espada escuchó además de un aviso palmas de estimulación.
Con el que cerró plaza, Fabián Ruiz buscó agradar a sus paisanos y aunque su inicio de faena fue prometedor, sobretodo la manera en que se dobló con el astado para llevarlo a los medios, al final de cuantas y quizá un debido a su poco rodaje con el toro mexicano su labor quedó sólo en eso en detalles y remates, habrá que esperar un poco para ver las maneras de Fabián Ruiz hijo.