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Conrado gusta y convence en La México (video)

Domingo, 25 Sep 2011    México, D.F.    Jorge Raúl Nacif | Foto: JRN           
Y cortó una oreja con todas las de la ley
Si ya hace algunas semanas Luis Conrado había dado muestra de sus avances, hoy convenció al público de la Plaza México gracias a una actuación llena de torería y en la que templó muy de verdad al primero de su lote, corriendo la mano con asentamiento.

Este novillo, el de mejor juego del encierro de Jorge María, tuvo nobleza y recorrido, así como un interesante fondo de bravura; si acaso era un tanto tardo por el pitón izquierdo, pero fue materia prima para que Luis toreara con sentimiento y mostrara que también es un diestro que puede hacer vibrar al tocar las cuerdas del arte.

Desde el quite, combinando navarras, tafalleras y chicuelinas, se presagiaba algo importante en esta labor, sensaciones que cobraron entidad tras los toreros doblones con los que inició el trasteo, para luego bordar dos tandas de categoría con la mano diestra, alargando mucho el trazo y llevando bien toreadas las embestidas del novillo.

Y si con la mano izquierda la cosa vino a menos, aunque dibujó algunos naturales de buen calado, volvió al ritmo de la faena al torear en redondo y terminar con ajustadas bernardinas, rematadas con una arrucina que dibujó en un momento de inspiración.

Con el público en un puño, se entregó en la suerte suprema y dejó una estocada entera, algo trasera. Y aunque el novillo salió muerto de los vuelos del engaño, su sangre brava le obligaba a resistirse al desenlace, larga agonía que fue aplaudida por la afición. Mientras el astado fue premiado con arrastre lento, Conrado paseó una oreja con mucha fuerza, trofeo ganado a ley y que resultó mejor que haber paseado dos apéndices con menor aceptación.

El segundo de su lote fue un ejemplar enrazado y al que había que llevar muy toreado en cada trazo. Y aunque Luis se llevó una fuerte voltereta tras el primer muletazo, que le granjeó en una posible cornada interna, mostró mucha disposición y por momentos logró acoplarse, sobre todo toreando al natural, estructurando una muy meritoria labor, pues no era fácil resolver la papeleta. De no haber fallado con el acero, quizá pudo haber petición de oreja, pero la gente lo sacó al tercio con mucho cariño y, en su mayoría, le reconoció en la vuelta al ruedo.

Salvador López tuvo una tarde cuesta arriba y no se notó a gusto, esto quizá debido a que un sector del público se metió con él desde los albores de su actuación. El primero de su lote tuvo recorrido y un estupendo lado derecho, y aunque por lapsos el torero estuvo a la altura, en otros tantos se destempló y, sin lograr tomarle el ritmo al burel, el trasteo se fue perdiendo.

Centrado estuvo delante del cuarto de la tarde, un novillo picoso, con geniecillo y que le puso las cosas complicadas. Bien hizo Salvador en doblarse con él, demostrándole que debía someterse. Y al sentirse podido, el astado se rajó y terminó cerca de tablas, hasta donde fue el torero capitalino para intentar endilgar los muletazos, logrando buenos momentos, aunque aislados, terminando todo ante algunas palmas.

También complicada resultó la tarde para César Ibelles, pues pechó con lo menos toreable del encierro. Su primero, descastadito y que parecía estar acalambrado de la pata derecha, tuvo algunas buenas embestidas por el perfil izquierdo, lado por el que Ibelles lo intentó, pero le cuesta conectar con el tendido y pegó muchos pases sin decir nada.

El segundo de su lote, un astado con los cuatro años cumplidos, alto y largo, se acostaba por el lado derecho y desarolló sentido muy pronto. Ante este ejemplar se notó que César ha asimilado bien la técnica y tiene recursos, pues no pasó las fátigas que se podían haber presagiado y resolvió dignamente la situación, rematando con media estocada en buen sitio.

Ficha
México, D.F.- Plaza México. Décima novillada de la Temporada Chica. Unas 3 mil personas en tarde calurosa y con algunas ráfagas de viento. Novillos de Jorge María, bien presentados y de variado comportamiento, de los que sobresalió el 2o., premiado con arrastre lento. Pesos: 408, 425, 409, 430, 402 y 427 kilos. Salvador López (azul celeste y plata): Silencio y palmas. Luis Conrado (fucsia y azabache): Oreja con petición y vuelta tras aviso. César Ibélles (durazno y oro con remates negros): División y silencio. Destacaron en banderillas Sergio González y Fernando García, que saludaron desde el tercio.


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