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¡Un gran regalo para sus hijos! (video)

Sábado, 30 Abr 2016    Aguascalientes, Ags.    Juan Antonio de Labra | Foto: Landín-Miranda           
Sacó a flote su madurez y su sentimiento torero
Ignacio Garibay hizo un brindis muy significativo durante la corrida de hoy en Aguascalientes, el de la muerte de su segundo toro, cuya faena la dedicó a sus dos hijos, que estaban sentados en una barrera de primera fila de sombra. Y este brindis se tradujo en un regalo muy especial por tratarse del día del niño; un regalo que seguramente no olvidarán los chavales el resto de su vida.

El compromiso, era pues, con ellos. Y aunque pareciera un compromiso liviano, la carga del mensaje era absolutamente profunda, porque si algo da gusta en la vida es un  hijo se sienta orgulloso de su padre. Así que Nacho hoy toreó para sus hijos, y de paso para todos nosotros, a los que nos cautivó con su madurez, su torería y ese andar pausado de los toreros recios y curtidos que ya le han visto los colmillos al lobo de la incertidumbre.

En esta nueva etapa de su carrera, Garibay sabe que puede hacer cosas importantes, como la faena que cuajó hoy a ese buen toro de Fernando de la Mora llamado "Garboso", al que le dio su tiempo y su pausa, en series de magnífico acabado.

Brillaron sus naturales de largo y templado trazo, en los que acarició la noble embestida del toro, girando sobre los talones, poniendo el alma en cada muletazo, y dejando en el ambiente esa enseñanza del hombre pleno, el que disfruta cada momento y transmite seguridad en sus actos.

Porque bien dicen que se educa con el ejemplo; y el ejemplo que hoy les dio Nacho a sus dos hijos, fue el de no desfallecer nunca; de tener la paciencia, la sabiduría y la humildad, de reconocer los errores para enmendarlos.

Así que la faena tuvo esta carga emotiva que le dio un cariz todavía más intenso, que fue hacia arriba en entusiasmo, hasta culminar en la concesión de dos orejas que le pusieron una amplia sonrisa en la boca.

Y esos dos niños aplaudieron a su padre con la inocencia de quienes ven todos los días en casa a un superhéroe como esos tantos millones más que viven por el mundo, a la espera de ser siempre un gran ejemplo para ellos.

Con la presión añadida porque no lo quieren en su tierra –y esto no está mal, por el contrario– Fermín Espinosa "Armillita IV" hoy enseñó una actitud encomiable, además de una inteligencia natural para encontrar la faena escondida que tenía el primer toro de su lote, que provenía de la ganadería de Pepe Garfias.

Y aunque nadie apostaba nada por el toro, Fermín, a base de entrega, técnica, y colocación, fue elaborando una faena interesante que tuvo la virtud de poner a todos de acuerdo, no obstante que de salida fue protestado el toro por su falta de trapío, y el nieto del maestro de Saltillo consiguió darle la vuelta a esta adversidad.

Como entró a matar por derecho y cobró una clásica estocada a "topacarnero", le concedieron una oreja. Y vuelta a lo dicho: hubo quienes le protestaron la concesión de este trofeo, que va más allá del mero hecho estadístico y se incrusta en ese afán cotidiano de alguien que quiere ser torero, olvidando, cuando se pasa un toro por la faja, la fama de su apellido.

José Mari Manzanares fue un convidado de piedra en esta corrida, ya que sorteó un lote complicado con el que estuvo digno y profesional, pero sin conseguir trascender. De tal modo que la moraleja para un torero de su jerarquía, venir a torear dos tardes en vez de una, para abrir entonces la posibilidad de cosechar un triunfo trascendente en una feria como la de Aguascalientes.

La salida a hombros de Ignacio Garibay, que vestía de grana y oro, el color que simboliza la batalla, dejó una estela de inmensa alegría gracias a este agradable reencuentro con un espada que atesora en sus muñecas ese sentimiento mexicano del toreo, piedra angular de una expresión con sello propio.

Ficha
Aguascalientes, Ags.- Plaza Monumental. Octava corrida de la Feria de San Marcos. Tres cuartos de entrada en tarde de calor bochornoso. Tres toros de Fernando de la Mora y tres de Pepe Garfias (1o., 2o. y 3o., que sustituyeron a los del hierro titular), desiguales en presentación y juego los primeros, de los que destacó el 4o. por su calidad.  El 2o. fue premiado con arrastre lento de manera excesiva y fue pitado en el arrastre. Y uno de San Isidro (7o., como regalo), que tuvo genio. Pesos: 486, 530, 488, 532, 489, 538 y 500 kilos. Ignacio Garibay (grana y oro): Palmas y dos orejas. José Mari Manzanares (sangre de toro y oro): Silencio en su lote. Fermín Espinosa "Armillita IV" (grana y oro): Oreja con división, silencio y silencio en el de regalo. Incidencias: Sobresalieron en banderillas Suso, de la cuadrilla deManzanares, y el aspirante David Cahuich, que saludaron en el 5o.


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