Fernando Ochoa realizó una gran faena al toro "Gladiador", de Carranco, al que indultó durante la segunda corrida de feria celebrada esta noche en San Luis Potosí, donde Ignacio Garibay cortó tres orejas y Zotoluco se fue de vacío.
El michoacano se enfrentó en primer término a “Hortelano”, con el cual dibujó lances a la verónica rematados con una media. El inicio de su faena fue estrujante, ya que se plantó en los medios para ejecutar tres cambiados por la espalda, corrió la mano por ambos lados. Terminó su labor adornándose con molinetes, al segundo viaje finiquitó su labor, tras petición saludó en el tercio.
En quinto lugar fue anunciado “Gladiador”, un toro que mostró bravura, nobleza y calidad, y que fue recibido con bellos lances a la verónica alternadas con chicuelinas; en el tercio de varas el astado recargó provocando un espectacular tumbo, mientras un manguerazo de Villalta hizo las veces de quite.
La faena inició en los terrenos de tablas, donde Fernando estéticamente sacó al astado hacia los medios, en ese terreno el diestro michoacano entendió las extraordinarias condiciones de su enemigo, estructurando una faena llena de recorrido, plástica y profundidad, interminables series por ambos lados aunados a bellos detalles proyectaron a los tendidos.
Por momentos extasiado, Ochoa se abandonó gustándose rayando en lo sublime, al momento de interpretar dosantinas el público llenó la plaza de pañuelos y el juez decretó el indulto. Ante los gritos consagratorios de"torero y ganadera", ambos dieron la triunfal vuelta al ruedo.
Ignacio Garibay recibió a “Payaso” con cadenciosas verónicas a pies juntos. Su faena comenzó doblándose toreramente ejecutando un cambio de mano soberbio; en el terreno de los medios estructuró una interesante faena con lentos muletazos y en redondo. Por momentos el astado buscó las piernas del torero que aguantó los derrotes, sepultó el acero y la autoridad concedió las orejas.
Con el sexto de la noche, Garibay salió por todas ante “Perdiguero”; realizó un ajustado quite por chicuelinas. Para iniciar su faena se plantó en la boca de riego y de rodillas corrió la mano derecha en muletazos de proyección, varias series por el derecho que remató con vistosos remates, con decisión se tiró a matar vaciando la suerte, como premio se le otorgó una oreja.
Eulalio López “El Zotoluco” estuvo muy torero toda la noche, con el primero de la tarde ejecutó dos largas cambiadas, lances a la verónica y media revolera. Su labor muleteril consistió en un interesante trasteo, en donde con maestría resolvió la encrucijada que representó “Consentido”, que por momentos fue incierto, lamentablemente falló con el acero escuchando palmas.
El cuarto de la tarde, “Bellotero” de nombre, presentó dificultades por lo que Eulalio López no se acomodó con el capote. Con su poderosa muleta enseño a embestir al astado y consintiéndolo logró buenos muletazos que trascendieron el público asistente. Se entregó en la suerte suprema, misma que no tuvo efectos certeros por lo que el toro tardó en doblar escuchando dos avisos.
Eulalio López decidió regalar a “Perdiguero II” ,recibiéndolo con una larga pegado en tablas, verónicas y chicuelinas bien dibujadas. Realizó una bella faena en donde destacaron los detalles como la vitolina y los de pecho, pero sobre todo varias series por naturales que estuvieron cerca de la perfección. Cuando ya tenía el triunfo en la bolsa falló con el acero, perdiendo tristemente las orejas