"Vivir en torero" es una frase que he escuchado una y otra vez desde que estoy inmersa en el mundo taurino, son palabras que acuñan los que se visten de luces, aquéllos que se juegan la vida, y sobre todo, quienes a pesar de las adversidades deciden aferrarse a la profesión que aman, y a la que se entregan todo día con día.
Sí, vivir en torero es todo a la vez, es saber que aún sin hacer el paseíllo estás obligado a pensar en el toro las 24 horas y no despegar ni un minuto de tu mente aquél animal que es capaz de con su fiereza de llenar la vida entera; aquél al que se refería Juncal como “el de las patas negras, el que te quita los pies del suelo”.
Y para “vivir en torero”, hay que estar cerca de quienes lo viven, siendo el matador de toros Jorge Delijorge, con quien a lo largo de una semana convivimos para saber que hay más allá de las vivencias en el ruedo.
Minutos después de las 7 de la mañana la salida del sol marca que es momento de ponerse de pie, de iniciar las actividades del día, esta vez el torero se enfunda la ropa deportiva, y se alista para comenzar con la rutina. Visita la cocina y comienza a prepararse un licuado que le aporte energía a lo largo del día, prepara además el lunch nutritivo que comerá después de la primera jornada de entrenamiento, y es momento en que está listo para salir.
Inicia el trayecto de su casa a la Monumental Zacatecas y comienza a hablar del toro, comentamos los festejos del fin de semana, y además lo que está en puerta en cuanto a las actividades taurinas, pero desde aquí “todo es toro”. A la tertulia matutina la acompañan las notas del flamenco, pues se requiere de la inspiración, aquélla que como dice Nolasco “no te deja ni un momento, y no tiene compasión”.
Arribamos al coso de cantera y de inmediato los músculos comienzan a calentarse para iniciar con la primera sesión de toreo de salón, ahí, en el albero de las ilusiones, donde el torero a su aire y a su tiempo lancea con suavidad, deteniendo el reloj y marcando los sueños, aquí nada importa, pero todo cuenta, es momento de crear y de corregir, de echar volar la imaginación y de seguir a la espera que esa carretilla pronto sea un toro que lo ayude a respirar de nueva cuenta.
La sesión ha durado cerca de dos horas y es momento de continuar la rutina en la Alberca Centenario, donde por espacio de una hora práctica la natación, considerado el deporte más completo, ya que se ejercitan todos los músculos del cuerpo.
Termina la sesión de entrenamiento y llega un receso para el desayuno, y también para atender otros compromisos, pero siempre todo ligado al toreo. Cerca de las 4 de la tarde la actividad se reanuda con una nueva sesión de toreo de salón, ahora tocando el turno de la muleta, aquí también se torea despacio, como dijera el maestro Rafael de Paula “se torea a compás, como se baila y se canta, a compás, pero también como se vive, o ha de vivirse, a compás".
La segunda y última sesión de toreo de salón ha concluido y es momento de cerrar la jornada con otro deporte que practican mucho los toreros como lo es el frontón, aquí, ya cayendo la noche, toda la adrenalina se descarga y además se da mayor fuerza a las manos, más de una hora practicándolo y se está listo para cerrar un día más. Al llegar a casa el torero toma un libro taurino para después observar algún video del mismo corte terminando la ardua jornada para seguir soñando con la gloria que da el toreo.
Al día siguiente algunas variantes llegan, toca ahora antes de ir a la sesión de toreo de salón correr ocho kilómetros hasta llegar al Cerro de la Bufa, cada paso, y cada gota de sudor, le significan al torero la voluntad que tiene puesta para llegar a la cima, sin importar los obstáculos que se presenten en el camino.
De regreso a donde todo partió, la Monumental Zacatecas, y antes de iniciar con sus entrenamientos, el tiempo se dispone para platicar con el torero, con el que hemos convivido día con día a lo largo de una semana, al que hemos conocido más allá, del que descubrimos sus aciertos y errores, pero del que no podemos negar que vive con pasión su profesión.
“Llevamos un tiempo así que nos agarramos de un clavo ardiendo, de esas rutinas diarias, y sobre todo de esa vocación de entrenar, de darlo todo, de luchar día a día con uno mismo, que a final de cuenta eso es lo que a uno lo hace salir a flote cuando se vienen los compromisos importantes., Lo hace con mucho gusto, esta es mi vocación, lo que he querido hacer desde niño y aquí estamos con toda la afición del mundo buscando abrir las puertas otra vez en esta carrera y en esta profesión que elegí, y que es tan bella”, compartió Delijorge.
Sentado en una de las butacas de la Monumental Zacatecas, desde donde ha presenciado las últimas ediciones del Serial Taurino, Delijorge espera que cambie el lado de la moneda y pronto pueda regresar a este escenario.
“Luchamos y soñamos con eso, me gustaría cuajar una faena en mi casa, como yo entiendo e interpreto el toreo, desgraciadamente no se ha podido por falta de oportunidades, y otras veces por diversas circunstancias que no están en uno. Llego aquí todos los días a entrenar y lo primero que me viene a la mente es sentir de nueva a la afición, escuchar un paso doble del maestro Salvador García, y cuajar mi faena soñada, por qué no, a un toro de José Julián Llaguno, hierro que ha marcado tantas cosas importantes para mi carrera taurina”, detalló.
En este tenor, Delijorge reconoce lo importante que sería para su carrera taurina regresar a este escenario que lo vio nacer como torero “y es que como dice el maestro Rodolfo Rodríguez `El Pana´, uno será torero toda la vida, y claro que me gustaría actuar esta feria, y me gustaría que la empresa me diera esa oportunidad de presentarme en mi plaza y con mi gente, y con ese sueño, con ese compromiso de partir plaza, no sé si esa posibilidad esté cercana o lejana, pero yo estoy haciendo todo lo posible para poder presentarme en septiembre, ojalá que la empresa nos tome en consideración, y aprovecho este medio para pedírselos, que la gente sepa que estoy en activo, toree en Texcoco y se me dieron las cosas bastante bien, se me negó una oreja que tuvo petición, pero al final de cuentas me quedé con esa tarde, y la gran satisfacción de la gente, y también de las personas de la Plaza México con quien sigue habiendo acercamientos, y para eso luchamos día a día, y por ello seguimos preparándonos, esta es nuestro sueño, y mientras tengamos vida seguiremos con la ilusión de ser figuras del toreo”.