La inagotable cantera hidrocálida (video)
Domingo, 06 Abr 2014
Texcoco, Mex.
Jorge Raúl Nacif | Enviado
Diego Emilio se llevó la única oreja
La única oreja de esta tarde en Texcoco fue para Diego Emilio, que destacó igual que su paisano Diego Sánchez, ambos producto de esta inagotable cantera hidrocálida que tantos toreros buenos ha dado para nuestra tauromaquia, mientras que el queretano Juan Pablo Llaguno, que posee una gran proyección, se estrelló ante un lote muy deslucido.
El trofeo lo paseó ante el cuarto de la función taurina, un novillo al que le fue encontrando la distancia correcta para, en su lucha contra del viento, poder correrle la mano en derechazos de mano baja y llevando bien toreado al de De Santiago, tal y como lo hizo también por el pitón izquierdo, un perfil que notoriamente se le facilita más al torero de Aguascalientes.
Quizá la faena no había alcanzado a romper, dado que el ejemplar nunca terminó por entregarse, pero rumbo a la parte final volvió a aumentar el tono al ejecutar una dosantina. Estos buenos momentos, así como el esfuerzo desplegado, le valieron una oreja luego de rematar de un espadazo en el que salió rebotado.
Su primero contaba con mayor claridad si se le toreaba al natural, y de inmediato lo captó Diego Emilio. Así pues, basó el trasteo en trazos por el pitón izquierdo y auxiliándose con el ayudado para contrarrestar el vendaval. Buena la estocada final y, tras la petición de oreja no concedida, dio una vuelta al ruedo con fuerza.
Una gratísima impresión causó Diego Sánchez, hijo del matador Luis Fernando, pues tiene una facilidad natural para desenvolverse en el ruedo y cuenta con el sello de la casa… que es el temple. Su primero exigía salirle siempre adelante, algo que el hidrocálido entendió para cuajar derechazos muy sabrosos y con largueza, aderezando una de las tandas con un bonito cambio de mano por delante.
Hubo también algunos buenos naturales, aunque este lado no era precisamente el mejor del castaño, pues por momentos regateaba las embestidas y, al acudir, no lo hacía con la misma clase. Terminó con manoletinas y, de no haber culminado de un bajonazo, hubiera cortado una oreja valiosa.
El sexto de la tarde texcocana no tenía mayor transmisión y tendía a terminar los muletazos con la cara a media altura. No obstante y en medio de un fuerte viento, Sánchez hizo el esfuerzo y pudo, pulseando lo más posible las embestidas, extraer momentos que le fueron coreados por parte del público.
Algunos detalles de mucho arte brindó Juan Pablo Llaguno ante el deslucido segundo, trazos por derecha y un firmazo de categoría pero debido a esta condición del astado el tema no pudo ir a más. El novillo poco se prestó y terminó muy agarradito al piso, haciendo imposible el esfuerzo del torero, aunado al viento, que también le molestó ante el quinto.
Éste terminaba con la cara arriba y en ocasiones punteaba, para terminar regateando las embestidas. Y aunque Llaguno no lo vio claro, se afanó para sacarle partido y alargó su trasteo, pisándole sus terrenos y grajeando algunas palmas mientras se retraba a la barrera.
La parte taurina de la Feria de Texcoco continuará, ya con corridas el toros, el próximo fin de semana, ya en la parte fuerte y medular de la actividad en el coso "Silverio Pérez"
Ficha Texcoco, Estado de México.- Plaza "Silverio Pérez".Segundo festejo la Feria del Caballo. Menos de un cuarto de entrada en tarde calurosa, con intermitentes ráfagas de viento. Seis novillos de
De Santiago, correctos en presentación (algunos con poca cara) y de juego desigual. Pesos: 380, 370, 420, 380, 430 y 420 kilos.
Diego Emilio (grana y azabache): Vuelta tras petición y oreja.
Juan Pablo Llaguno (tabaco y oro): Palmas en su lote.
Diego Sánchez (azul celeste y plata): Palmas en su lote. Incidencias: Destacaron en banderillas
Mauricio Martínez Kingston y el aspirante
Daniel Cauich, que saludaron.
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