El Payo sale a hombros en su tierra (fotos)
Viernes, 22 Nov 2013
Querétaro, Qro.
Raúl Magos | Foto: JL Noguez
Cortó dos orejas al octavo toro, de Barralva, y salió a hombros
En medio de un gran ambiente y con una remozada plaza Santa María, el torero de la tierra Octavio García “El Payo” salió en volandas tras cortar dos orejas en el primer festejo del serial por los 50 años de la inauguración del coso queretano. Fue el octavo, de Barralva, el único toro del encierro con cualidades para permitir el lucimiento de su matador.
El de Barralva tuvo clase y fue con diferencia el toro con más recorrido del encierro, evidenciando desde el principio que por el lado derecho tenía calidad. Fue sin embargo por el pitón izquierdo por el que Octavio consiguió momentos de altos vuelos, toreando largo y con mucha expresividad, alargando primero la embestida al arquear ligeramente el cuerpo, para después torear también con naturales de planta erguida. Dos concepciones distintas del mismo muletazo. Rubricó con manoletinas el trasteo antes de ejecutar la suerte suprema y dejar un espadazo entero para recibir las dos orejas, mientras que el de Barralva recibió arrastre lento.
Con su primero, un toro alto pero falto de remate, destacó en el toreo a la verónica, aprovechando que de salida el de Fernando de la Mora tuvo recorrido. Comenzó su faena de muleta en los medios con un pase cambiado ajustadísimo, siendo éste y algún muletazo al natural los momentos más lucidos, ya que el toro por el lado derecho se quedaba corto y se apagó pronto. Fue aplaudido tras estar certero con la espada.
Alejandro Talavante también cortó la oreja del séptimo, del hierro de Barralva y que fue muy protestado de salida. Amén de la discutible decisión de mantenerlo en el ruedo –máxime cuando la gente ya había aguantado la lidia de seis toros sin mucha historia-, lo cierto es que Talavante fue ganándose el favor popular en una faena que pasó de tono medio a alto voltaje.
Había que pisarle el terreno al toro, y el momento decisivo fue cuando, aún consciente de lo corto de las embestidas, Alejandro se quedó en el sitio y fue trompicado de manera espectacular. La gente reconoció la sinceridad de su exposición y se le entregó en los siguientes muletazos, metido entre los pitones, previos a una serie de bernadinas y un pase de pecho deletreado como colofón. Dejó una estocada trasera que no fue suficiente y tras un descabello la gente pidió con fuerza la oreja, que fue concedida.
En su primero, un toro andarín y deslucido de Fernando de la Mora, sólo tuvo esbozos antes de pasaportarlo sin mucha decisión, por lo que escuchó algunos pitos.
No tuvo suerte El Juli con los toros de su lote. Su primero, con tendencia a tablas y a tirar derrotes, solo le permitió algunos buenos momentos por el lado derecho, una vez que el madrileño le tapó la cara y evitó que se fuera a las tablas. Sin embargo al sentirse podido el de Barralva se rajó definitivamente. Escuchó división de opiniones al tirarse a matar saliéndose de la suerte y dejando un espadazo muy trasero y caído.
A su segundo pudo torearlo un poco más a gusto con el capote, ejecutando incluso un quite por chicuelinas, en el que sin embargo el toro de Fernando de la Mora ya comenzó a dejar entrever lo que vendría en el último tercio, al que llegó sin estilo y perdiendo las manos. Terminó remiso y sin una embestida, por lo que se fue Julián pronto por la espada y lo pasaportó de media estocada perpendicular que fue suficiente. Escuchó palmas.
Tampoco a Zotoluco le correspondieron toros con posibilidades. A su primero, de Barralva, que echaba la cara arriba y tenía un cabeceo incómodo le intentó sacar los pases, y ante la imposibilidad de lucimiento lo toreó por la cara sin mucho eco en el tendido.
Su segundo, de Fernando de la Mora, aún sin entregarse del todo en la embestida le permitió sentirse a gusto con el capote, sin embargo llegó al último tercio con peligro por el lado derecho, mientras que por el izquierdo se fue viniendo a menos hasta terminar rajado. Escuchó Zotoluco un aviso tras varios pinchazos y una estocada caída. Este toro lo brindó a otro de los toreros con varias páginas en la historia del cincuentenario coso, Pedro Gutiérrez Moya "El Niño de la Capea", que estaba presente en el palco de honor de la plaza.
Ficha Plaza "Santa María". Primera corrida del serial de Aniversario. Casi lleno en noche fría, con algunas ráfagas de viento. Toros de
Fernando de la Mora (3o., 4o., 5o. y 6o.) y
Barralva (1o., 2o., 7o. y 8o.), desiguales de hechuras y de escaso juego en su conjunto, salvo el 8o. que fue el mejor y se le premió con arrastre lento. Pesos: 460, 471, 493, 534, 513, 477, 478 y 458.
Eulalio López "Zotoluco" (negro y oro): Silencio y silencio tras aviso.
Julián López "El Juli" (grana y oro): División y palmas.
Alejandro Talavante (nazareno y azabache): Pitos y oreja tras aviso.
Octavio García "El Payo" (blanco y plata): Palmas y dos orejas. Incidencias: Destacó en banderillas
Christian Sánchez, que saludó en el 5o. Se picó a los ocho toros con un solo caballo, ya que la cuadra no llegó.
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