El matador Alfredo Gutiérrez recibió el alta médica y ya ha abandonado el Hospital Country 2000, de Guadalajara, Jalisco, para recuperarse en su hogar, luego de la cornada que sufrió el sábado pasado en la corrida de Tlaquepaque, Jalisco, donde salió en volandas tras cortar un par de orejas.
De inmediato, Gutiérrez retomará sus entrenamientos y se se meterá a la ganadería de El Vergel, donde tentará un número importante de vacas por invitación del ganadero Octaviano García y así prepararse para lo que venga por delante.
Alfredo quiere agradecer al empresario Pablo Moreno por la oportunidad brindada en Tlaquepaque. Fueron por el matador al hospital su esposa Adanely, su hijo Diego, el matador Guillermo MartÍnez y el ganadero Pablo Ignacio García Vivanco, de San Lucas.