Como es ya una tradición la centenaria plaza de toros "San Marcos" abrió sus puertas y con ellos se inició la temporada de novilladas 2013, ante un imponente lleno comparecieron los hidrocálidos Alejandro López, Ricardo Frausto y el español Martín Escudero; al final aunque se vivieron momentos interesantes, sólo Frausto logró tocar pelo.
Ricardo Frausto sigue demostrando que su carrera esta para mayores cosas, con su primero ha dimensionado su personal manera de interpretar el toreo. Con una faena que fue precedida de elegantes lances con el capote, el de Aguascalientes corrió la mano por ambos lados; poco a poco fue sometiendo al novillo hasta terminar por imponer sus condiciones y con ello estructurar una faena de calidad, después de ejecutar una estocada efectiva saludó con fuerza en el tercio.
Con el segundo de su lote, Frausto nuevamente dibujó lentas verónicas con las que llevó hasta los medios al de Rosas Viejas, poco después y de manera lucida ejecutó el vistoso quite del ojalá. Después de brindar al matador José Mauricio, el espigado novillero ejecutó series por ambos pitones en los que la inventiva se hizo presente, las postrimerías de su actuación fueron confeccionadas con temerarios pases en redondo, destacando por sobremanera las ajustadas dosantinas. Ofició correctamente con el acero y recogió la única oreja de la tarde.
Alejandro López es un joven que no se cansa de luchar, con más de treinta novilladas en su haber el día de hoy literalmente abrió la temporada de novilladas, con su primer enemigo trató de agradar en todo momento, tanto con el capote como con la muleta estuvo muy variado, después de oficiar con el acero saludó con fuerza en el tercio.
Con el cuarto de la tarde y en busca del triunfo, Alejandro López se puso de rodillas y ejecutó dos largas pegado en tablas y aunque su toreo no es del todo ortodoxo, la voluntad esta fuera de discusión, en un momento de descuido fue prendido de fea manera, por lo que enrabietado se montó en los pitones, logrando con ello la entrega del público; lamentablemente ejecutó una estocada defectuosa la que seguramente evitó que el juez otorgara el trofeo, no obstante recorrió el ruedo en una triunfal vuelta.
Martín Escudero se presentó en la plaza "San Marcos" con las ilusiones en la espuerta. Con el primero de su lote ejecutó cadenciosos lances a la verónica que le fueron muy coreados, su labor con la muleta fue ortodoxo, series por el pitón derecho en los que el temple y la dimensión fueron las características principales; con los mismos procedimientos ejecutó el toreo al natural y después de oficiar con la espada saludó una ovación.
Lamentablemente el que cerró plaza no tuvo la potabilidad esperada y por ello el novillero europeo hubo de abreviar al tiempo que anunció el regalo de un sobrero. Aunque nuevamente proyectó interesantes detalles, tampoco tuvo tela de donde cortar, seguramente la afición hidrocálida lo esperará para la próxima semana.