No cabe duda que en cada corrida se vive una historia, y siempre estamos acostumbrados a leer o escuchar las crónicas exclusivamente de los protagonistas, cuando en sí misma la Fiesta empieza desde el sorteo. Y quiero aprovechar el momento para compartir con todos ustedes lo que sucedió este domingo en Ciudad Juárez en su tradicional Corrida de Pascua.
De hecho, yo rAdico en El Paso, Texas, y cruzando esta mañana el puente internacional de Santa Fe, alrededor de las 11:00 horas, había ráfagas de viento de hasta 50 kilometros por hora y la temperatura era baja. Se sentía mucho frio y me puse a pensar: "qué podemos esperar del festejo con este clima". Estaba preocupado.
Al llegar a la plaza me encontré con los primeros asistentes al sorteo, los ganaderos de San Isidro, Francisco Guerra Estebanéz y su hijo, al que llaman, cariñosamente, Pancholín Guerra, quienes mi invitaron cordialmente a pasar a los corrales de la plaza y pude ver nuevamente tan digno encierro que mandaron a la plaza "Alberto Balderas", en lo que sería esta tarde su presentación el coso fronterizo.
Por cierto, todos los ejemplares fueron bautizados con nombres alusivos a la familia de Carlos Valles, empresario de la plaza "La Esperanza" de Chihuahua.
Me llamó mucho la atención la presencia de unos elementos del Ejército Nacional, cuyo jefe se acercó para comentar que tenía instrucciones de sus superiores de revisar las instalaciones del inmueble, por la calidad de evento que estaba por realizarse y por seguridad de los protagonistas y los asistentes a la corrida, situación que cayó muy bien a los presentes.
Saludé a los apoderados y sulbarternos a la hora del sorteo, y un gusto grande me dio poder abrazar a Chucho Martínez, mozo de espadas de Zotoluco. Gracias a él conocí al que fuera su jefe durante muchos años, el maestro Jorge Gutiérrez con el que me une una gran amistad.
Por las condiciones del tiempo, que se mantenía frío y seguía soplando el viento, fue grata mi sorpresa, a la hora que comenzó el festejo, ver en los tendidos casi tres cuartos de entrada cubiertos de un público deseoso de aplaudir la competencia entre los tres espadas del cartel.
Rafael Ortega tuvo una gran actuacion y se fue de la plaza con cuatro orejas en la espuerta. En todo momento ofreció espectáculo en los tres tercios y la gente se le entregó. Sus dos faenas mantuvieron el interés y como estuvo espectacular y variado, además de muy seguro con el acero, triunfo con fuerza en una sana rivalidad con sus compañeros de cartel.
Zotoluco se mostro muy dispuesto ante el toro que abrió plaza, sustituto de otro que se había despitorrado. Con la muleta estuvo muy torero y exponiendo mucho a pesar de las condiciones del tiempo, dándose el lujo de torear con ambas manos. El toro se vino a menos, pero la maestría del torero lo obligó a embestir en series bien rematadas. Terminó su labor de una estocada hasta los gavilanes para cortar la primera oreja del festejo.
Con su segundo astado, Zotoluco no pudo acoplarse debido al viento. Y se trataba de un toro muy bravo y noble, pero en realidad el viento fue el factor de no realizar una faena que esperaba el público. No obstante, trató de agradar y de no haber pinchazo quizá le corta la oreja.
Arturo Macías no se quiso qudar atrás y también se afanó en agradar con su toreo arrebatado y juvenil en el que destacó su voluntad de triunfo y el valor que imprmió a sus faenas. Al primer toro de su lote le hzo un trasteo tremendista, y no se salvó de sufrir una voltereta, antes de darle muerte de manera eficaz para obtener un meritorio apéndice.
El hidrocálido repitió la dosis en el sexto en otro trasteo muy valeroso que no pudo rematar con el acero. De cualquier manera, su actuació gustó mucho a la gente, que le trató con cariño.
Al final, Rafael Ortega y el ganadero Francisco Guerra salieron a hombros tras compartir un triunfo muy importante, en medio del viento que nunca dejó de soplar.
Ficha Corrida de Pascua. Tres cuartos de entrada en tarde soleada, pero fría y con intensas ráfagas de viento. 6 toros de
San Isidro, bien presentados, buenos en su conjunto, de los que destacaron 3o. y 5o., uno premiado con vuelta al ruedo y el otro, con arrastre lento. Pesos: 475, 482, 486, 520, 476 y 480 kilos.
Zotoluco (negro y oro): Oreja y silencio.
Rafael Ortega (azul turquesa y oro): Dos orejas y dos orejas.
Arturo Macías (azul rey y oro): Oreja y palmas. Destacó en banderillas
Sergio González. En varas sobresalieron
Luis Miguel González e
Ignacio Meléndez.