Bulle en el pecho de Eloy Cavazos la inquietud de regresar a los ruedos. El llamado "gusanito", que nunca muere. Ni el más potente insecticida lo aniquila. Y es que el maestro, vida resuelta, paredes tapizadas de galardones, cicatrices en el cuerpo, familia ejemplar, siente que no está completo sin la emoción de vestirse de luces.
De hecho, encontrándose retirado, toreaba festivales con cierta frecuencia hasta que tuvo que ser operado del hombro derecho, en el que le implantaron una prótesis. Precisamente de la mejoría de esa articulación depende su retorno, que se daría a los 64 años de edad.
Si se encuentra apto físicamente y con la indispensable autorización médica, estará en posibilidades de darle el sí al empresario Pablo Moreno, quien le ha ofrecido un paquete de corridas para los primeros meses del año entrante. De concretarse su reaparición, el llenaplazas por excelencia se encontrará con una nueva realidad: marcada disminución en la asistencia de público a las corridas, escasa atención por parte de los medios masivos de comunicación y la dura competencia de los jóvenes matadores que han triunfado en Europa y que sin duda le apretarán, poniendo a prueba su proverbial celo y su espíritu de lucha.
Su primera retirada fue en 1985 y la segunda, en 2008. Cavazos, una de las más grandes figuras del toreo que ha dado México, recibió la alternativa hace 47 años, de manos de Antonio Velázquez en la Monumental de Monterrey. Es el último mexicano que ha abierto la puerta grande de la plaza de Las Ventas de Madrid, en mayo de 1972.
El espíritu
Es impresionante la forma en que se le dobló la pierna izquierda a Joselito Adame en el momento de ser arrollado por un torazo castaño en los medios de Las Ventas de Madrid.
¿Cómo explicar que haya seguido toreando, encontrándose fracturado del peroné izquierdo? “Es el espíritu, hay algo más allá”, me responde sin titubeos el guerrero de Aguascalientes en entrevista radiofónica. Un espíritu indomable que seguramente le hará llegar muy lejos en su profesión.
La apuesta fuerte de Madrid no terminó bien y ahora mismo está en al aire su participación en varias corridas que tiene firmadas en nuestro país. ¿Estará listo para presentarse el 10 de noviembre en el cartelazo de la Plaza México al lado de El Juli y El Payo con toros de Fernando de la Mora? No es la primera vez que un percance pone en duda su comparecencia en el coso titular del Continente Americano.
No cambia el horario
En la parte superior del programa de mano que el 25 de septiembre pasado se entregó a cada uno de los asistentes a la conferencia de prensa del anuncio de la próxima Temporada Grande, aparece un cintillo con la leyenda: "Las corridas son a las 4:00 p.m."
Varios medios de comunicación destacaron el dato e incluso la semana pasada comentamos en este espacio que era una buena idea regresar al horario tradicional, pues así habría luz natural durante una mayor parte de los festejos. Pero no será así. La empresa de la Plaza México confirma que las corridas seguirán comenzando a las 4:30 de la tarde.
Exquisitez
Roberto Fernández "El Quitos" tiene claro cómo se debe llevar la administración de un torero con clase como José Mauricio, primer espada en el cartel de apertura del serial mayor, el 27 de octubre en la La México: "Mauricio es un torero exquisito que debe ir siempre a las grandes ferias con toros que le permitan expresar su arte".
En semanas anteriores, el diestro capitalino estuvo preparándose en el campo español para afinar la técnica, sentir la exigencia del toro y conocer aquel mercado, con la idea de presentarse allá en 2014.
El Quitos reconoció que le ha hecho falta un triunfo rotundo en la Plaza México. Saldrá a buscarlo a toda costa con los toros de Barralva el último domingo de este mes.
Preparación
Antes de regresar a México para actuar en Guadalajara y posteriormente en la inauguración de la Temporada Grande capitalina, Arturo Saldívar ensayará el toreo esta semana en las ganaderías de José Vázquez (Colmenar Viejo), Montalvo (Salamanca) y José Luis Iniesta (Extremadura).
Matará varios toros a puerta cerrada en la parte final de su preparación de cara a la temporada invernal en redondeles mexicanos.