El pasado domingo se llevó a cabo un homenaje a Ramón Aguirre, que fuera regente de la Ciudad de México, en el auditorio "Silverio Pérez" de la Asociación Nacional de Matadores, justo después del sorteo de la primera corrida de la Temporada Grande.
Era el año 1985 cuando, durante su gestión, Aguirre donó el terreno ubicado en la calle de Atlanta #133, colonia Nápoles, para que se construyera “La casa de los toreros”, el edificio que alberga a la Asociación Nacional de Matadores.
Fue Heriberto Murrieta el encargado de dirigir las palabras de bienvenida y ser el moderador del evento.Hicieron patente su agradecimiento sus amigos que estuvieron en el presídium Adolfo Lugo Verduzco, Jesús Arroyo, Antonio Urrutia, Oscar San Román y Alfredo Gutiérrez.
La nota humorística la puso Jesús Arroyo al referirse al hijo de Ramón, el joven ganadero Rodrigo Aguirre. La anécdota fue que de pequeño, Ramón le preguntó: “Rodrigo ya es momento que tomes tu camino en la vida, ¿qué quieres ser de grande?". El joven Rodrigo contesto: "Yo papá, quiero ser como Jesús Arroyo". Don Ramón contestó enojado: "Canijo muchacho “
Además de Rodrigo Aguirre, con su esposa e hijos, estuvieron presentes Rafael Báez, Félix Cantú, el doctor Ramírez y los ganaderos, Pepe ChafiK, Luis Autrique, José Manuel Fernández, José Alvírez y José Arroyo, entre otros.
Una placa fue develada a la entrada de la Asociación y durante la ceremonia se proyectó un video sobre la vivencia que tuvo el exregente capitalino en el mundo taurino. Don Ramón se mostró más que emocionado y expresó:
"Les agradezco mucho este homenaje, mi pasión por los toros siempre ha existido y existirá. Debemos de luchar por defender a la Fiesta”.