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Jairo López corta la primera oreja en Autlán

Domingo, 11 Ene 2026    Autlán, Jal.    Efrén Rangel | Foto: Gus Pelayo          
A la postre resultó el triunfador de la novillada de esta tarde
Una plaza de toros llena es siempre un motivo de alegría. Un encierro con presencia y que su movilidad transmite es condición de emoción. Tres toreros que se entregan es el origen de las ilusiones. Si las tres situaciones se unen, es claro que se vivió una gran tarde de toros. Así, con esos tres ingredientes, Autlán de la Grana vivió el primer festejo del 2026 en la plaza de toros "Alberto Balderas", para anunciar el serial taurino que se vivirá en poco más de un mes.

La aventura española le sentó muy bien a Jairo López. El novillero tapatío regresó a Autlán para dejar una actuación muy sólida, donde se le vio solvente, entregado, variado y expresivo, con facultades para resolver condiciones distintas de los dos astados que enfrentó. El primero de su lote se llamó "Creyente", de 429 kilos, a quien recibió al hilo de las tablas con una larga cambiada de rodillas, para luego hacerse de las embestidas por mandiles. El novillo apretó la cabalgadura de Martín Carillo, quien tuvo que desmontar brevemente.

Jairo quitó por gaoneras y cubrió el segundo tercio. La faena de muleta la comenzó con rodillas en tierra y citando de frente, para luego pasearse los pitones por la espalda muy ceñidos y meterse al público a la bolsa. Después le dio estructura firme a una faena de mano baja y piernas quietas, para torear en redondo y abrochar la faena por manoletinas, otra vez de rodillas. Las fallas con el acero lo alejaron de las orejas, pero el público lo hizo dar una vuelta al ruedo.

Con el quinto de la tarde, "Milagroso", de 430 kilos, demostró igual una gran entrega: recibió a porta gayola, de nuevo cubrió el segundo tercio resaltando un primer par, en el que tragó fuego cuando el novillo se le quedó en el viaje y tiró un derrote seco al pecho que el tapatío supo burlar con donaire. Para el tercer tercio, el novillo cambió la lidia y desarrolló sentido. Jairo demostró mucho oficio para encontrar la distancia y la altura de la muleta, de quedarse con las piernas muy quietas hasta dominar las embestidas que rompieron con una tanda de derechazos largos, templados y de mano baja. Pero la espada volvió a jugar una mala pasada y encontró la muerte hasta el segundo viaje. El juez ordenó entregar una oreja.

Javier Cuartero tuvo un inicio muy tibio de su campaña mexicana; en el primero de su lote, que se llamó "Mariano” escuchó un aviso. En el que cerró plaza, de nombre "Providencio", mostró destellos de toreo valioso: una tanda de verónicas en que, como pocas veces se ve, cargó la suerte con verdad y, sobre todo, una tanda de derechazos con la muleta, en que, sin florituras y con la verdad de citar con el medio pecho, se pasó por la barriga las embestidas, pero duró poco y, para su buena fortuna, metió la espada hasta mojarse los dedos. Un sector del público apretó al juez para que otorgara una oreja, premio que no se concedió, y el español dio una vuelta al ruedo.

El primer espada fue el tapatío Alejandro Fernández, quien pasó un tanto inédito. Con el segundo de su lote, sobre todo, logró interesar por momentos al tendido con un trasteo más cercano a la lidia, hasta eso sí, parar a su novillo. Tampoco tuvo suerte al tirarse: cosechó silencio en su lote. El encierro fue de Fernando Lomelí; estuvo bien presentado y con juego variado, destacando el segundo, que recibió arrastre lento.

El festejo, primero del 2026 en Autlán, tuvo entrada libre para los aficionados, con un esfuerzo de la empresa Corona + Corona, del ganadero Juan Pablo Corona para promover la fiesta con el respaldo del Patronato Organizador del Carnaval. También se rifó una motocicleta que ganó el aficionado Hernán Rosas Campos y cuatro boletos dobles, uno para cada corrida que se celebrará en Autlán del 14 al 17 de febrero próximo. 

Ficha
Autlán de la Grana, Jal.- Plaza "Alberto Balderas". Novillada primer festejo de Carnaval. Lleno en tarde agradable. Novillos de Fernando Lomelí, bien presentados y de juego variado, entre los que destacó el 2o. que fue premiado con vuelta al ruedo. Pesos: 425, 429, 445, 467, 430 y 437 kilos. Alejandro Fernández (azul marino y oro): Silencio y silencio tras aviso. Jairo López (blanco y oro): Ovación y oreja. Javier Cuartero (obispo y oro): Silencio tras aviso y vuelta.


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