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Rafael Vallejo, en "libro y alma"

Miércoles, 29 May 2024    CDMX    Juan Antonio de Labra | Foto: GL      
Presentaron el libro "Careto, el último toro", en la Fundación Alemán
No fue de cuerpo presente, porque murió el pasado 31 de diciembre; pero sí en alma, como Rafael Vallejo estuvo anoche en la Biblioteca Mexicana de la Fundación Miguel Alemán, para sentir cómo se hablaba de esta obra póstuma, "Careto, el último toro" -su último suspiro, parafraseando la biografía del genial Luis Buñuel-, un libro que ya no pudo ver impreso.

Así que "en libro y alma", el recuerdo de este abogado nacido en esta capital en 1943, se lanzó como un valiente espontáneo al ruedo de la palabra, y tuvo el maravilloso atrevimiento, como lo calificó el escritor y ganadero Carlos Castañeda, de dejarnos una novela donde la filosofía del toreo revolotea sobre la cabeza de esos toreros viejos a los que se llevan a vivir a la Casa de Retiro de los Toreros, cuyo acrónimo le puso el título a esta obra tan humana.

A la distancia, en su piso de Madrid, el reconocido escritor y querido amigo Carlos Abella, promotor de los toreros mexicanos en su día, evocó su amistad con Rafael Vallejo en un video que cautivó a familiares, amigos y aficionados que estaban reunidos. Palabras de quien sabe de sobra cómo se fragua un libro y, sobre todo, una amistad que perdura con el paso del tiempo y ha permeado en otros de los presentes.

Transformar la amargura en beneficio no es fácil, pero el benefactor de CARETO consigue dejar atrás sus sueños de gloria como torerillo en ciernes y, al paso del tiempo, conquistar otro sueño para ayudar a los toreros desvalidos.

Ahí se enreda esta trama que evoca a los toreros de otro tiempo, como al gran Jesús Solórzano "El Rey del Temple", amigo del padre de Rafael a quien sugirió convertirse en apoderado de Conchita Cintrón. De eso habló brevemente su hijo Samuel, y de cómo la fiesta de los toros, y su finalidad, que es el arte del toreo, siempre sirve de inspiración a otros artistas, o aprendices de ello, como el buen Rafael, o el propio Samuel, que se arrancó a declamar un poema de Pedro Garfias escrito con el eco tronante de un disparo, aquel que dejó sin vida a Juan Belmonte para abrirle las puertas de la inmortalidad.

El proceso de la redacción de "Careto" fue largo, lento, a veces complicado, con los vaivenes en el quebrantado estado de salud de Rafael, pero ahí tuvo a su lado a este reportero, como también la tarde de hoy en este sentido homenaje, para guiar sus pasos, siempre frágiles, pero nunca inseguros. Porque Vallejo tenía carácter, y una picaresca en la que, seguramente, se vio reflejado en varios de los personajes con los que fantaseó en las páginas de su novela.

Y así como el arte inspira arte, ambos se valieron de la colaboración del fotógrafo Armando Landín-Miranda, que con su magnífico trazo de arquitecto, realizó los 17 dibujos que ilustran cada uno de los capítulos de la obra, además de la portada, ahí donde un torero viejo, de gorrilla de visera calada hasta las cejas, y bastón en mano, mira nostálgico la cabeza disecada de un toro con la frente blanca.

Procurando motivar a un centenar de personas a la reflexión, el matador Paco Dóddoli, que conoce de primera mano desgracias recientes o actuales. En su calidad de representante de la torería mexicana, comentó la importancia de que esta utopía planteada por Vallejo llegue a convertirse en una realidad, y que los toreros desvalidos tengan, en un futuro cercano, un refugio donde reencontrarse con la felicidad, vivir en santa paz con sus recuerdos, lejos del toro, los taurinos y sus intrigas.

Remató las intervenciones, de forma natural y rotunda, Julieta Gil Elorduy, la viuda de Rafael, a la que como buena servidora pública, su esposo, el abogado, dictó las ocurrencias necesarias para dar vida al libro, ahí en su casa de Las Lomas de Chapultepec, entre tequila y tequila, al calor del bonito hogar que construyeron durante medio siglo de matrimonio y que esta tarde, sus hijos y sus pequeños nietos, seguramente lo pudieron percibir.

Como no podía ser de otra manera, el libro "Careto", el último toro", estará a su disposición en las oficinas de la Asociación Nacional de Matadores (Atlanta 133, colonia Nochebuena), con un costo de 300 pesos.


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