Comenzó la corrida con un ambiente festivo en los tendidos, lo que provocó el triunfo en el que abrió plaza -feo de hechuras, cornicorto y con poca fuerza, para más inri- por parte de Israel Téllez, quizás premiado por la estocada, entera aunque desprendida.
En su segundo se ganó a la gente por un tercio de banderillas donde resolvió la papeleta cuando el toro le ganó el terreno en uno de los pares. El de Mimiahuápam llegó al último tercio con estilo en la embestida aunque también medido de fuerzas, e Israel tras intentar agradar y fallar con la espada dio vuelta al ruedo tras petición.
Cortó dos orejas Ismael Rodríguez, aunque no terminó de confiarse con su lote. Su primero, áspero de salida, se apagó pronto tras un fuerte castigo en varas, y aunque metía con estilo la cabeza por el lado izquierdo, la faena no subió de tono. Como mantuvo el contacto con el tendido y metió la espada con efectividad la gente le pidió su primer trofeo de la tarde.
Historia similar se repetiría en el quinto, con la diferencia de que éste fue el toro de la corrida; no fácil, había que dejarle la muleta a la distancia correcta, ya que cuando esto sucedía el toro la tomaba con temple. Por el contrario, recortando la distancia y con toques bruscos el toro protestaba, -lo que pasó la mayor parte de la faena- y mucha de la gente se quedó con esta impresión, por lo que “agradeció” el esfuerzo tras otra estocada efectiva solicitando la segunda oreja de la tarde para el torero leonés.
El triunfador numérico del festejo fue Arturo Macías, que obtuvo las orejas del que cerró plaza tras una faena de entrega ante un toro que se quedó parado en el último tercio. Poseedor de un carisma que conecta rápido con el tendido, se empezó a ganar a la gente con un comprometido quite por gaoneras y un inicio espectacular rodillas en tierra con la muleta. Remató, a diferencia del primero, su labor con una buena estocada y la gente solicitó con mucha fuerza las dos orejas.
En el tercero de la tarde fue aplaudido tras una faena bullidora ante un toro que tomaba los engaños midiendo mucho al torero.