Para que un caldo de gallina lo sea, se requiere a fuerza la emplumada. La tarde ventosa de hoy, en la impecable plaza "Alberto Balderas" de Autlán de La Grana, sobradamente fue servido el potaje de una señora corrida de toros. El encierro jugado como Begoña tuvo imponencia.
Vamos, que todos los toros tuvieron cara y comportamiento de señores.También acudieron pronto a los montados. Sin embargo, lo que al inicio de los tercios de muleta prometían (excepción hecha del sexto que tuvo fijeza, que fue noble, y que se comportó obediente a los engaños; pero que tampoco regaló nada) como corresponde a su edad, luego nos incumplían la condición esperada. Y bueno, pues había que estar con firmeza y concentración a través de la lidia. Desmereció el abre plaza que tenía su miga.
Con el primero de su lote, Juan Pablo Sánchez se mostró muy dispuesto. Todos en la plaza tuvimos la esperanza de un trasteo con la tesitura a la que Sánchez nos ha acostumbrado. "Molinete" no era un fraile Carmelita, mas el torero le dio su pausa al de Begoña y pareció que levantaría la cosecha de una buena faena.
Noup. Alguien desconectó la energía del astado que se desfondó y, aunque Sánchez intentó convencerle; lo mejor fue un, tan celebrado espadazo, que la gente exigió una oreja para Juan Pablo. El segundo de su lote repitió la hazaña de ilusionarnos, mas la dispuestísima actitud, no bastó. silencio para el aguascalentense.
Su paisano Luis David Adame tuvo una prueba dura; porque estar frente a toros en plenitud de todo, no es "enchílame otra gorda". Aquí no hay de otra: o tienes,o no tienes argumentos. Con Lanoso, primero de su lote, Luis David se comportó con seriedad; obvio, no se vio sobrado, mas su entrega y un espadazo eficaz, le permitieron meter a su espuerta la oreja de éste toro.
La suerte le sonrió con el toro que le correspondió en segundo sitio. Con "Monacillo", se cumplieron las expectativas que algunos de sus hermanos dejaron a medias. El imponente cárdeno oscuro fue definido de principio a fin. Las virtudes que tuvo, las mostró desde los lances de recibo, las mantuvo con los montados, en banderillas y a través de la faena de muleta. Fue obediente, fijo, tuvo prontitud, nobleza, recorrido suficiente y la emoción que transmite el toro pleno.
No fue borreguno ¡Qué va! Había que llevarle muy muy bien toreado... empapado en la sarga, so pena de salir en brazos de las asistencias. Adame se apretó los machos frente a su enemigo -por lo que es digno reconocerlo- pero (obvio) con tan poco recorrido es complicado cuajar a plenitud un astado que le exigió pasaporte internacional. De no ser por los fallos con el acero y un aviso, le habría cortado un apéndice al toro.
Al hispano José Garrido, que torea mañana en la Feria de Nuestra Señora de la Merced en Ambato, compañeros y autoridades de plaza le concedieron matar primero y tercero en el orden; aunque a la concurrencia no le agradó el asunto, y se lo manifestaron con pitos al despedirlo, también le aplaudieron su actitud profesional ante las nulas concesiones que le dio su lote.
Particularmente el primero de la función, que hasta fue capaz de coladas pertinaces y señales de la cruz al pecho del torero. Garrido es un buen espada, al que la suerte hoy le pintó basto.