Banners
Banners
Banners

Colorida tarde de toros en Tanicuchí, Ecuador

Martes, 16 Ago 2016    Quito, Ecuador    Santiago Aguilar | Foto: Lorena Calderón         
Juan Pablo Díaz indulto un toro de la ganadería de Triana
El repetido tamborileo de los dedos sobre la libreta de apuntes denunciaba la impaciencia que, poco a poco, hacía presa en el ánimo de Carmen Toledo incansable periodista que desde hace cuarenta años escribe y habla de toros con dedicación y oficio.

A pocos metros de distancia Lorena Calderón apretaba una y otra vez el disparador de su cámara fotográfica ajustando el teleobjetivo y revisando el obturador, su gesto acusaba la inquietud que le producía el inminente anochecer.

Una y otra, Carmen la cronista y Lorena la fotógrafa habían llegado a Tanicuchí para presenciar y documentar la corrida de toros que, tras larga espera, se llevó a cabo el pasado viernes en la pintoresca parroquia cotopaxense como parte de la sempiternas fiestas de San Lorenzo, anualmente organizadas por generosos priostes que invitan a los vecinos a desfiles, comparsas y funciones taurinas.

Cada mes de agosto el pueblo se viste de gala para que parroquianos y turistas lo pasen en grande recordando al patrono mártir que murió en la hoguera en el siglo tercero "por dar a conocer la palabra de Dios".

Los abrazadores carbones e hirvientes pailas avisan frituras de todo tipo que humean por aquí y por allá despidiendo un olor a fiesta que colma los rincones de la pequeña urbe y estimula los apetitos de propios y extraños que en las esquinas apuran tentempiés antes de ingresar a la plaza de toros. La jornada será larga -se dicen- anticipando que la corrida se rematará con un baile en toda regla amenizada por la famosa banda "Nueva Ley" cuyos músicos ya arman los equipos y preparan sus instrumentos en los graderíos del coso.

Es que los espectáculos taurinos en San Lorenzo de Tanicuchí son cosa seria, por su ruedo han pasado toreros famosos, no en vano los tanicuchenses conocen los secretos de la lidia y aprecian el esfuerzo de los lidiadores; para ellos las fiestas sin toros, no son fiestas.
 
 Mientras que los aficionados se acomodan enlos tendidos, en el callejón de la plaza, otra mujer, Paula Chiriboga organizadora del festejo reparte instrucciones de último momento que intercala con íntimas oraciones pues su hijo el novillero Edgar Puente forma parte del cartel.

Con las últimas luces del día a tiro de piedra aparece el inmenso cono blanco del Cotopaxi que se yergue imponente desatando una gélida ventolera que como música de pingullo copa los sentidos, cala hasta los huesos e impone el urgente abrigo del personal con chompas, ponchos y bufandas; trasiego acompañado por el sonido del clarín tardío que ordena el paseíllo: al fin da inicio la corrida, se abre la puerta de cuadrillas, los toreros irrumpen en la arena y los rostros de Carmen, Lorena y Paula ahora expresan alivio, expectativa y esperanza.

Las hojas de la pequeña libreta de Carmen se llenan de tinta, como de imágenes la máquina de Lorena y de sueños el corazón de Paula. Dios quiso que el resultado de la corrida fuera notable: Juan Pablo Díaz soñó el toreo al pie del nevado al pasarse el toro con la muleta decenas de veces con temple y despaciosidad poco comunes. Naturales profundos de torero maduro que valieron el indulto de "Lucero", de la divisa de Triana, y los merecidos máximos trofeos para el diestro.

En este festejo celebrado el viernes 12 de agosto, abrió plaza el rejoneador Vicente Arteaga que paseó una oreja tras su entonada faena ante una res de El Arriero; en tanto que la labor de los novilleros Fabricio Saltos y Edgar Puente tuvo el mérito de la afición y voluntad exhibidas. El toreo fresco y la entrega de quienes inician el camino son una bocanada de oxígeno para la fiesta de los toros. Saltos falló con la espada luego de brillar con la muleta, mientras que el joven Puente exhibió una tauromaquia variada que le valió una justa vuelta al ruedo.

La escena de la salida a hombros del incombustible Juan Pablo Díaz cerró la noche taurina al tiempo que sin solución de continuidad se arrancó a tocar la banda y el "¡Viva Tanicuchí carajo!" descendía de las alturas.

Ficha
Tanicuchí (Cotopaxi), Ecuador.- Viernes 12 de agosto. Mixta, nocturna. Lleno en tarde agradable. Un toro de El Arriero para rejones, dos toros de Triana y uno de Albán. El rejoneador Vicente Arteaga: Oreja. Juan Pablo Díaz: Dos orejas y rabo simbólico tras indulto. Frabricio Saltos: Ovación. Edgar Puente: Vuelta. Incidencias: El toro indultado se llama "Lucero".


Comparte la noticia


Banners
Banners