Durante los últimos días se ha escrito y hablado mucho sobre José Tomás, debido al éxito que obtuvo en su reaparición en los ruedos de su patria, España, al llevarse los máximos trofeos dentro de la Feria del Caballo, en Jerez, y nuevamente generar gran ambiente y máxima expectación.
Pues bien, un día como hoy pero de hace 20 años, el 14 de mayo de 1996, José Tomás confirmó su alternativa en Las Ventas de Madrid, dentro de aquella edición de la Feria de San Isidro, una efeméride que en esta columna hemos querido recordar debido a su trascendencia con el pasar del tiempo.
Ante un lleno en los tendidos del coso de la calle de Alcalá, José Tomás recibió los trastos de manos de José Ortega Cano, mientras que la ceremonia fue atestiguada por Jesulín de Ubrique, delante de un toro de la ganadería de Jandilla que llevó por nombre "Jumito", número 119 y con 472 kilos.
El de Galapagar se había doctorado algunos meses antes, concretamente el 10 de diciembre de 1995 en la Plaza México. Luego de liquidar al toro de la confirmación, José Tomás saludó una ovación desde el tercio y posteriormente le tumbó una oreja al segundo astado de su lote.
Revisando en los archivos nos encontramos con la crónica publicada al día siguiente por Joaquín Vidal en el diario El País, y rescatamos el siguiente fragmento en el que pondera la actuación del joven espada madrileño:
"Confirmó la alternativa José Tomás y obtuvo un éxito legítimo: la oreja pedida por aclamación popular, el reconocimiento a su valor y a su torería. Confirmó la alternativa... Es decir: era nuevo en Madrid como matador. Y hubo que hacer las presentaciones: aquí un torero, aquí dos compañeros del taller.
"Más acertado hubiera sido decir dos vecinos del barrio, o dos conocidos, o mejor aún dos desconocidos, porque esos compañeros del taller y José Tomás no parecían dedicarse al mismo oficio.
"José Tomás toreaba con capote y con muleta. Él a lo suyo, que era dominar al toro, embeberlo en los engaños, arriesgar lo que fuera menester, ceñir las suertes -tal que en el toro de la confirmación- y, además, alcanzar el triunfo, poner de acuerdo al público novato y a la afición veterana en que, efectivamente, había allí un torero".
Dejaba en aquel entonces José Tomás las primeras pinceladas, por llamarlo así, de lo que con el paso del tiempo iba a lograr en el mundo del toreo para consolidarse en el peldaño de primera figura, no exento de polémicas y de partidarios como detractores debido a su concepto y proceder.
En el siguiente enlace del portal multimedia YouTube podemos encontrar algunas escenas en video de aquella tarde: