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La cuarteta en Arroyo, gris como la tarde (video)

Sábado, 29 Ago 2009    México, D.F.    Juan Antonio de Labra / Foto: Nacif           
López, lo más rescatable

A lo largo del tiempo, la plaza Arroyo se ha convertido en un escaparate muy especial para la novillería, y presentarse aquí puede ser un cuchillo de doble filo en virtud de la gran cobertura mediática. Un triunfo en este escenario proyecta la carrera de un torero, pero también puede ser un frenazo y el recordatorio de que a este escenario es preciso venir preparado.

Y como la medida de todas las cosas siempre es el toro, la magnífica presentación de los novillos de El Vergel, y su posterior comportamiento, significaron una dura prueba para una cuarteta de la que Salvador López era el único experimentado.

Por eso sacó el mayor provecho al ejemplar que abrió plaza, un novillo con mucha transmisión al que hizo una faena de menos a más hasta que aquellas buenas embestidas se fueron apagando.

En los primeros compases de la faena, López le dejó la muleta puesta en la cara y consiguió pases con carácter y temple. Sin embargo, el de El Vergel comenzó a embestir con la cara alta y terminó aburriéndose, sobre todo cuando el torero capitalino lo probó por el pitón izquierdo, lado por el que tenía peligro.

A diferencia de la tarde anterior, en que Salvador estuvo hecho un cañón la espada, ahora encontró hueso y escuchó un aviso. No obstante, la gente le llamó a saludar en el tercio.

Manolo Roldán debió esperar un año más para venir a la plaza Arroyo. Este chico de 17 años, originario de Hidalgo, no pudo solventar las complicaciones que desarrolló el segundo, un novillo que, a fuer de ser mal toreado con el capote, terminó imponiendo su ley.

Cabe mencionar que Roldán intentó ponerse delante con valor, y hasta sufrió un volteretón de órdago, pero lo cierto es que el novillo le vino grande y sólo consiguió demostrar actitud en una tarde cuesta arriba. A la hora de matar se entregó y colocó una estocada delantera, un tanto perpendicular y contraria, de la que tardó en doblar “Cumplido”, una prenda.

Adrián Padilla comenzó muy bien, con asentamiento y claridad de ideas. Pero a mediados de la faena perdió el rumbo y terminó haciendo una faena deshilvanada a un novillo pastueño que salía huyendo de la muleta.

Y para su mala fortuna, se puso pesadísimo con la espada y estuvo a punto de escuchar tres avisos. El leonés emborronó la buena imagen que había dejado en su anterior comparecencia.

Cerró plaza Paulo Campero, al que le ocurrió algo parecido a Padilla. Aquella frescura interpretativa de su tarde de presentación en Arroyo se convirtió en una actuación espesa, repleta de pases y poco contenido, ante un novillo que arreaba con fuerza y salía suelto de la tela. Sólo en contados momentos, el alumno del maestro Pepe Luis Vázquez, dejó constancia de ese sello con aire añejo que tanto gustó en la primera tarde.

Ficha

Sexta novillada de la temporada. Más de media entrada. 4 Novillos de El Vergel, muy bien presentados, de variado comportamiento, de los que destacó el 1o. por su transmisión. Pesos: 434, 446, 428 y 436 kilos. Salvador López (azul rey y oro): Ovación tras aviso. Manolo Roldán (azul marino y azabache): Ovación tras aviso. Adrián Padilla (obispo y oro con cabos negros): Silencio tras dos avisos. Paulo Campero (verde esmeralda y oro): Palmas. Destacó en banderillas Christian Sánchez, y con la vara Rodolfo Acosta.


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