El joven matador mexicano Arturo Saldívar no encontró el triunfo la tarde de este miércoles en la Real Maestranza de Sevilla, donde mostro firmeza y una muy buena actitud, festejo en el que Manuel Jesús "El Cid" dio la única vuelta al ruedo y destacó
El primero de la tarde, de Jandilla, se prestó poco para el toreo de capa. El Cid lució más en el quite y Luque entró en su turno dejando gaoneras muy apretadas. La faena la empezó sin probaturas, logrando una buena primera serie. La segunda también fue ligada y con la tercera subió el tono de la faena. Fue lo mejor del trasteo. Por el izquierdo embistió con más brusquedad y problemas el de Jandilla y tuvo que desistir. Mató de estocada y descabello. Silencio.
Ninguna entrega en los primeros tercios tuvo el cuarto. En la muleta embistió bien en la primera serie, aunque al finalizar hizo amago de rajarse. En la siguiente, El Cid logró recoger la embestida del toro y sujetarla en una serie muy buena con la derecha. A partir de ese momento tuvo que buscar siempre al manso toro, pero logró meterlo y torearlo muy bien por la derecha. Fue una faena de mucho mérito con momentos de calidad que remató con buenos muletazos por bajo. Mató de estocada y el toro tardó en caer. Tuvo que descabellar. Vuelta tras petición.
El segundo de la tarde derribó al caballo de picar y en banderillas se lució Abraham Neiro, que saludó montera en mano. El toro fue protestado por falta de fuerza y Daniel Luque lo intentó por ambos pitones, haciendo lo mejor al natural y cuando ligó pases por alto con otros de pecho sin inmutarse, sufriendo una voltereta. Terminó con circulares con mérito. Pinchó. Ovación.
Luque lo intentó con el capote en el quinto, logrando algunos lances estimables. Brindó al público y en la muleta se encontró con un toro soso al que fue metiendo por el pitón derecho, pero sin lograr caldear el ambiente debido a la condición de su enemigo. Por el izquierdo fue peor. Mató de media. Silencio.
El tercero no humilló nada en los primeros tercios y en la muleta de Arturo Saldívar repitió, logrando el mexicano algunos muletazos por el pitón derecho más que estimables. Al natural el toro se vino más abajo y volvió a la derecha consiguiendo la mejor tanda que hizo reaccionar al público. La pena es que no tuvo continuidad. Pisó terreno de cercanía en el final de la faena y fue silenciado.
Saldívar corrió bien la mano en el sexto por el lado derecho, pero sin llegar al público. También lo intentó al natural, por donde el toro le avisó dos veces después de dibujar naturales de buen trazo y nula emoción. Insistió sin mucho sentido. Mató de media. Silencio.