Corrida y media... y la ilusión a pique (video)
Lunes, 29 Abr 2013
Aguascalientes, Ags.
Juan Antonio de Labra | Foto: Landín-Miranda
Arturo Saldívar toreó con largueza y temple a su primero
Aún sin ser la fecha más propicia para que hubiese habido una mejor entrada, el cartel de las “tres eses” despertó expectación y la plaza se cubrió en dos tercios de su aforo, y aunque la tarde comenzó con excelentes augurios, tras las sólidas faenas de Juan Pablo Sánchez y Arturo Saldívar, que cortaron sendas orejas, a la muerte del sexto toro de Begoña aún no se daba el triunfo grande, ese que tanto esperaba el público.
Y es que el alarde de valor de Juan Pablo, delante de un toro que exigía mucho, levantó el ánimo de la afición que miró con mucha atención el despliegue del torero hidrocálido.
Prácticamente sin moverse de la boca de riego, enfibrado en los medios, Juan Pablo le sacó provecho gracias a que escondió la muleta detrás de la cadera y se la sacaba en el momento preciso, dándole ventajas, para llevarlo embebido en la tela con largueza y reciedumbre.
La estructura del trasteo fue evidente, tanto como la entrega y la milimétrica colocación del torero, que aguantó con mucha serenidad la embestida bronca y emotiva de un toro que acabó sabiendo quién mandaba. Colocó una estocada fulminante, en la que resultó volteado; fue el digno colofón a una labor valiente y vibrante, misma que se tradujo en la concesión de una oreja.
Con la misma actitud salió Arturo Saldívar a enfrentar al segundo, un toro que se terciaba en el capote y llegó manseando a la muleta, pero con buen estilo. Esta situación contribuyó a una faena emocionante, en la que Saldívar entendió muy bien los terrenos en los que debía torear, así como la intensidad del sometimiento, pues estaba claro que si se pasaba de tueste el toro terminaría rajándose. Pero por otra parte, tampoco podía dejarlo a su aire, y fue así como se sucedieron las series por ambos pitones y sobrevino también una fuerte voltereta que le dio mayor sentido a lo que hacía el torero. La gente se volcó con Saldívar, que mató de una estocada tendida, y lo premió con una oreja de mérito.
Tras la lidia del segundo toro y la de los toros de regalo no había sucedido nada significativo, ya que Diego Silveti no tuvo suerte alguna en el sorteo, y tampoco habían embestido los segundos ejemplares de Juan Pablo y Saldívar, corridos en cuarto y quinto lugares.
Y la decisión de regalar tres toros fue bien recibida por el público, que por el precio del mismo boleto vio corrida y media. Fue aquí cuando los toreros procuraron entregarse aún más para satisfacer las expectativas de la tarde, y Juan Pablo le robó pases al complicado séptimo hasta que éste decidió desentenderse de la muleta y se marchó a las tablas.
El arrojo de Sánchez se hizo patente, inclusive en una estocada tendenciosa que antecedió a una ovación en el tercio.
Otro tanto ocurrió con la faena de Saldívar en el séptimo, un toro más hecho y con cara, que sabía muy bien lo que dejaba atrás. A pesar de ello, el torero se plantó con firmeza a lo largo de una faena emocionante, que discurrió por el mismo sendero de la emoción aunque sin la brillantez debido a las bruscas embestidas del toro.
Y luego de casi tres horas, se vivieron los momentos más felices de la corrida cuando saltó a la arena el noveno de la función, un toro negro, nevado de los cuartos traseros, de nombre "Amor amor", que embistió humillado y con mucha transmisión a la muleta de Diego Silveti. Las gaoneras del quite fueron el preámbulo de un trasteo vibrante, en el que le dejó siempre la muleta puesta para que repitiera una y otra vez el de Begoña por ambos pitones.
Los redondos, los naturales, las dosantinas, ligadas en los medios, calentaron el ambiente, y también el final de faena, con una manoletinas ajustadas y muy toreras, en las que Silveti le caminó al toro hasta llegarle a la cara y ahí mismo se lo pasó por la faja con arrojo antes de emborronar la faena con la espada.
La gente salió del coso un tanto desilusionada después de presenciar corrida y media. Ojalá que mañana, con el festejo de la Oreja de Oro, la feria retome su hilo triunfal.
Ficha Aguascalientes, Ags.- Plaza Monumental. Séptimo festejo de feria. Dos tercios de entrada en tarde calurosa. Nueve toros de
Begoña (7o. y 8o. de regalo), disparejos en presentación y hechuras, de poco juego en su conjunto. Pesos: 500, 485, 489, 494, 490, 471, 474, 485 y 482 kilos.
Juan Pablo Sánchez (granate y azabache): Oreja, palmas y ovación en el de regalo.
Arturo Saldívar (tabaco y oro): Oreja, silencio y ovación en de regalo.
Diego Silveti (azul purísima y oro): Silencio en su lote y palmas en el de regalo. Incidencias: Destacó en banderillas
Gustavo Campos, que saludó en el 4o. y en el 7o.
Ángel González banderilleó con arrojo y estuvo muy atento a la lidia.
Saldívar sufrió una distensión del ligamento lateral interno de la rodilla izquierda. Los paramédicos de plaza le hicieron un vendaje para que pudiese continuar la lidia. Tras el paseíllo, una peña taurina de Saltillo entregó un reconocimiento y un sarape a
Diego Silveti.
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