Implantan prótesis a Eloy en el hombro derecho
Sábado, 16 Feb 2013
Monterrey, N.L.
Cortesía Cancha | El Norte
El veterano diestro dejará de torear festivales
El buen humor y la sonrisa franca que siempre caracteriza a Eloy Cavazos se borró ayer de su rostro debido a la intervención quirúrgica a la que fue sometido, quizá una de las más dolorosas de su vida, misma que le practicaron en el Hospotal Muguerza de Monterrey, donde se recupera favorablemente.
Y es que al matador en retiro, de 63 años de edad, le fue implantada una prótesis en la articulación del hombro derecho que quizá lo obligue a decir adiós a los festivales benéficos en los que venía participando tras su retiro de luces en el 2008.
Después de los serios percances que sufrió en el ruedo a lo largo de su carrera, Eloy tuvo una caída con su caballo hace seis meses en su rancho y esto le dejó todavía en malas condiciones del brazo.
"Me dolía tanto el hombro cuando me tiraba a matar últimamente, y no se imaginan qué esfuerzo tan grande hacía", relató el diestro a menos de dos horas de salir de la operación.
La intervención quirúrgica tuvo una duración de cinco horas y para eso el traumatólogo y especialista Edgar Salazar Chavira seccionó el hueso humero y la articulación propia del hombro derecho, para implantar la prótesis.
"Es un médico con mucha experiencia que no me anduvo con rodeos. Me dijo que traía muy lastimado mi hombro y yo con tal de torear algunos festivales a beneficio me infiltraba, tomaba medicamentos... ya era la locura para poder cumplir con la gente que me necesitaba, pero ya en el ultimo festival que participé el 13 de octubre del 2012 en Monclova, hasta ahí pude llegar y ya ahora sí me puse en manos del doctor Salazar".
Según los primeros reportes médicos, Eloy ya no podría volver a torear a consecuencia de la prótesis que se encuentra incrustada en sus huesos. "Ahora sí que eso me lastima más que el hombro, que la operación, pero vamos a ver... ¿qué tal que quede bien, que quede fuerte y pueda torear de repente un torito chiquito?", auguró con esa fuerza y pundonor que le caracteriza.
Cavazos está muy triste con esta situación "porque casi siempre que me hablan para un festival lo acepto con un cariño inmenso. Acepto cualquier invitación para ir a torear, pero ahora les digo que me disculpen y que me duele mucho no poder ayudar. Seguiré trabajando para la corrida del Hospital Universitario que es lo que más quiero".
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