Uno de los dos toros de regalo resultó bravísimo, el domingo pasado en la Monumental Plaza México. Hace mucho tiempo que no se veía un animal con tanta fiereza en el coso metropolitano.
Se llamaba "Cumplido" y provenía de la ganadería de Montecristo. Tan pronto brincó al ruedo, dio muestras de bravura. Tomó con franqueza el capote de Zotoluco y de tanto humillar clavó los pitones en la arena, hizo el "pino" y cayó torcido. A pesar del batacazo, siguió peleando sin cesar en todos los terrenos.
Se le dio poco castigo en varas y claro, llegó crudo al tercio de muleta, queriendo comerse el engaño con una codicia que se admira muy pocas veces en estos tiempos de cabras bobaliconas de las ganaderías comerciales. Pegajoso, el toro no le daba respiro a su oficioso lidiador, agobiado por el torbellino de embestidas. Apenas salía de un pase, "Cumplido" volvía sobre las manos en busca de más tela.
Fue, ciertamente, un toro muy incómodo para el torero. Pero aunque resultaba casi imposible meterlo en vereda, siempre será más emocionante ver a un muletero poderoso como Zotoluco con toros de esas características, que con aquellos que no ponen a prueba ni hacen lucir su granítica tauromaquia. Es mejor verlo así de atareado que pasándose veinte minutos intentando sacarle agua a una piedra, labor extenuante para el cuerpo y para el seso.
Cuando el diestro capitalino se dio cuenta de que no era factible torearlo en redondo y por abajo, hizo lo conducente, doblarse con aquel torrente de bravura y lidiarlo de pitón a pitón, castigándolo por abajo. Una faena de aliño que resultó incomprendida por un sector del público, acostumbrado al toreo "bonito" con el toro de entra y sal. ¿Por qué el juez Gilberto Ruiz Torres no lo premió con el arrastre lento?, ¿sólo porque no vimos una faena moderna?
Germán Mercado es el criador de este toro revelador que llegó para desmitificar al socio dócil, usurpador de la monarquía del espectáculo. Enemigo jurado de la intrascendencia, fiel al concepto de la bravura, Mercado se niega a entrar al mercado en el que los traficantes de reses venden puro tasajo a destajo.
Hace 55 años
La tercera actuación del potosino Fermín Rivera en la Temporada Grande, programada para el próximo domingo, coincidirá con el 55 aniversario de la despedida de su abuelo, el domingo 17 de febrero de 1957 en la Plaza México. Esa inolvidable tarde, el maestro Fermín Rivera Malabéhar le cortó las orejas y el rabo al toro "Clavelito III" de la ganadería de Torrecilla.
Pepe no vendrá
El matador Pepe López está aclarando su futuro. Por lo pronto, no vendrá a la Temporada Grande capitalina. El 18 de marzo actuará en la población veracruzana de Acajete, en un cartel encabezado por la rejoneadora portuguesa Ana Batista. El michoacano está casi amarrado para presentarse en la Feria de Texcoco 2012.
Dos tardes
El matador zacatecano Antonio Romero, que aún no ha confirmado su alternativa en la Plaza México, se va abriendo camino en distintos ruedos del país. Romero aparecerá en dos tardes en la próxima Feria de Aguascalientes, cuyos carteles serán dados a conocer por el empresario Ricardo Sánchez dentro de pocos días.