Oliver toca pelo, y Alzate emociona (video)
Domingo, 15 Ago 2010
Guadalajara, Jal.
Fernando Barrera | Corresponsal
La primera oreja en el ciclo tapatío
No siempre el triunfador numérico es quien se lleva los titulares. Así fue esta tarde, pues mientras el tapatío Oliver Godoy cortó la oreja de su segundo astado, el comentario de la gente, incluso de los mismos cronistas apostados en el callejón, era el buen talante del colombiano Juan Camilo Alzate.
La buena suerte acompañó al colombiano, se llevó el lote más potable del encierro al que le hizo faenas del mismo corte. Con su primero, en medio de un chubasco, mostró buenas maneras con el capote, pero donde más destacó fue con la muleta, logrando las primeras series por el lado derecho con mucha miga. La faena pudo llegar a mucho más, sin embargo, la pañí, dificultó las cosas, pesaba demasiado la muleta, lo que hacía que el novillo constantemente le trompicara aunado a que el novillo no se confiaba al embestir.
Ese astado, de La Concepción, fue bravo, noble, sobre todo muy obediente a los toques. De no haber sido por el lodazal, la faena, sin duda, hubiese llegado a cotas muy altas.
Algo tienen los toreros colombianos con Guadalajara y su afición: Rincón, Bolívar, Rivera y ahora Alzate.
Pero no fue fortuita la entrega de la gente. Si ya había mostrado sus cartas con el tercero, con el cierraplaza dejó en claro que, además de calidad en su toreo, tiene valor.
A portagayola recibió al sexto y aunque no se acopló del todo con el capote, sí lo consiguió con la muleta. Fue una faena vibrante, aprovechando ambos lados del novillo, que también tuvo mucha calidad. Quizá una de las mayores virtudes de Juan Camilo fue pensar y hacer todo despacio. Pero la espada no ayudó a que llegara un triunfo grande.
A Oliver le apretaron fuerte en su tierra. Se esperaba que aquel becerrista que cautivara al público, ahora de joven completara el cuadro y más después de su retiro voluntario, pero no se logró. Estuvo bien, quizá hasta sobrado con los novillos, aunque no acabó de conectar.
En ambos trasteos estuvo aseado, con mucha voluntad y técnica. La oreja del quinto fue a base de aguante, de consentir mucho al astado y llevarlo embebido en la muleta, en series largas, de calidad. Al final, la única estocada de la tarde le valió el apéndice que un sector pidió con fuerza y tras concederse, otro protestó con igual intensidad.
El poblano Alfonso Mateos regresó a una de las plazas que le sienta bien y así estuvo, bien. Con el primero desde el capote gustó y le jalearon. Estuvo esforzado y haciendo con gusto las cosas, aunque sin rematar.
Quería sacarse la espina a como diera lugar y por disposición no paró. El cuarto de la tarde, el más hecho del encierro dio muestras de ser ese novillo de ensueño y así lo entendió Mateos. El tercio de quites tuvo su guasa. Godoy, en turno reglamentario, quitó al novillo por gaoneras y la galería feliz. Alfonso replicó por caleserinas, poniendo ambos novilleros al público de pie.
Ahí no quedó la cosa. Pidió los palos e invitó a sus alternantes, una escena poco vista ya, lo que hizo un estrujante segundo tercio que ayudó a calentar el ambiento frio de la tarde.
Parecía una faena hecha la medida, sin embargo, el novillo remató en un burladero y visiblemente se tocó, cambió de lidia y aunque metió el morro con calidad, terminó parado y no dio para más.
Así, con un buen ambiente inició el ciclo novilleril en el Nuevo Progreso.
Ficha Primera novillada del ciclo. Ante cerca de 3 mil personas, en tarde nublada y con pasajes de lluvia, se lidiaron cinco novillos de
Torreón de Cañas, disparejos en presentación, pero que resultaron manejables, siendo aplaudido el 6º y uno (3º) de
La Concepción, bueno que fue ovacionado en el arrastre. Pesos: 400, 370, 400, 450, 435 y 410 kilos.
Alfonso Mateos (salmón y oro con cabos negros): palmas tras dos avisos y silencio.
Oliver Godoy (bugambilia y oro con cabos negros): palmas y oreja.
Juan Camilo Alzate (burdeos y oro): palmas tras dos avisos y palmas.
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