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Espinoza quiere se figura del toreo (fotos)

Domingo, 15 Ago 2010    Monterrey, N.L.    Javier Ramírez | Corrsponsal          
Alberto Espinoza ganó el trofeo que estaba en disputa

Ya ha pasado muchos años… ojalá que no se repita la historia. ¿Cuántas veces más tiene que demostrar Alberto Espinoza "El Cuate" que quiere ser figura del toreo?

Si ya en otras ocasiones la crítica especializada del centro del país ha dado cuenta de su valía como torero,  ¿por qué una vez más ante su afición tuvo que llegarle una tarde de triunfo importante si conociéndolo ya, es de aquí precisamente de donde se quiere "exportar" a otras ciudades taurinas su quehacer y ayudarlo a que cumpla con su sueño de ser figura del toreo?

Que bueno que en la Plaza Monumental Monterrey estuvieron presentes personas ligadas a la empresa Espectáculos Tauirnos de México, como Lalo Portugal, empresario de Irapuato y León y Juan Carlos López de los Reyes, de Ciudad Juárez y Aguascalientes, en mancuerna con Ricardo Sánchez, para que constaten que Espinoza merece muchas oportunidades en las plazas del consorcio taurino y que sean ellos quienes refieran esta opinión a sus superiores.

¿O acaso el puesto de la oportunidad en otras plazas de la empresa sólo esta reservado para toreros sevillanos y colombianos que han recibido múltiples oportunidades, que les han quitado de las manos a toreros nacionales, como el caso de Espinoza?

La Corrida de la Beneficencia, en su decimosegunda edición, dejó cosas muy interesantes para el tintero, como fue precisamente el triunfo del torero de Cadereyta, quien basado en un toreo de reposo y técnica taurina, elaboró una faena sacada de las piedras, de un toro agarrado al piso y al que le arrancó muletazos con hondura y clase.

Todavía se dio tiempo de enfrentar al gritón de Sol, y con hechos consumar con enormes dosantinas y manoletinas en un palmo de terreno, una labor que de por sí ya había estructurado con gran paciencia.

¡Qué faena la que nos regaló el hermano gemelo de Enrique Espinoza "El Cuate", todavía en el dique seco, quien sufrió y gozó el triunfo de su hermano en el ruedo!

Triunfo resonante a final de cuentas que se coronó después con la obtención del trofeo en disputa que cada año, desde el 2009, se otorga al triunfador de la tarde.

Dice el cantautor argentino Alberto Cortez en una de sus composiciones: "el viento es un delincuente, que se escapó de su celda" y vaya que tiene razón, ya que toda la tarde sopló un airecillo que molestó a los toreros en la arena.

Por suerte la experiencia de Enrique Garza lo sacó delante de este problema, pues pudo hilvanar una faena aseada por ambos lados al segundo de la tarde, soso y distraído que no garantizaba el éxito. Aun así, Garza se impuso y tras matar d e estocad entera desprendidilla, le cortó una oreja que se convirtieron luego en las dos que pidió mayoritariamente el público, que como se sabe en la Beneficencia no es muy docto en estos menesteres.

Luego vino Manolo Martínez, quien sustituyó a Alejandro Amaya, pero el regio, quien portó un moño en su brazo izquierdo en recuerdo al 14 aniversario luctuoso de la muerte de su padre, estuvo entre azul y buenas noches, unas veces siendo enganchado y las demás ahogando al burel con el engaño. Palmas al término de su faena.

Christian Aparicio, a quien el año pasado le regalaron una oreja que dejó un sabor de favoritismo, esta vez estuvo en un plan más torero, dibujando trazos de calidad que valieron la pena su regreso, justificándose y cortando una oreja.

Tocó turno al regio Óscar López Rivera, triunfador de las porras familiares y de amistades el año pasado. Su enemigo no era fácil, se revolvía en un palmo de terreno con mucho peligro y con todo y enganchones salió adelante toreando por ambos lados, o de costado, atropellado en ocasiones. Su pecado fue matar al toro de un golletazo y ahí se desmoronó su probable triunfo, ya que el juez, aguantando la rechifla, se sostuvo y solo le concedió una oreja que para el torero significó poco y la tiró en la arena.

Alberto Espinoza fue el sexto y como adelantamos, tuvieron que pasar 2 horas y 45 minutos para que se viera en el ruedo lo más torero hasta entonces.

Cerró plaza Israel Téllez, pero no contó con llevarse el lunar del encierro y pese a su voluntad se le esfumó la posibilidad de pelear el trofeo con los de Cadereyta.

Regaló un sobrero de Jesús Cabrera, bravo y enrazado, al que luego de una faena fuera de concurso, se reivindicó y le cortó las dos orejas.

Antes, como preámbulo a todo este desfile de situaciones, abrió plaza el rejoneador Rodrigo Santos quien cabalgó con maestría sobre los lomos de sus jacas, destacando "Zanate", con el que paró al toro colocándole tres rejones de castigo; "Lalo", con el que toreó de costado y colocó una banderilla; "Mariscal", caballo estrella de su cuadra con el cual ejecutó numerosos giros en la cara del toro y "Cojolite", sobre el que puso banderillas cortas, a dos manos y la santina.

En el toro de rejones, el grupo de los Forcados Mexicanos realizaron una espectacular y vistosa pega al primer intento que fue muy aplaudida por el público.

Ficha
Monterrey, N.L.- Plaza Monumental. Dos tercios de entrada en tarde agradable. Un toro de Jaime Cavasos para rejones, bueno, y seis de Montecristo, bien presentados y de juego variado, de los que destacó el 4o. por su calidad. Y uno de regalo de Jesús Cabrera, bravo. Pesos: 480, 493, 450, 480, 480, 454, 540 y 485 kilos. El rejoneador Rodrigo Santos: Vuelta. Enrique Garza: Dos orejas. Manolo Martínez, que sustituía a Alejandro Amaya: Palmas. Christian Aparicio: Oreja. Óscar López Rivera: Oreja. Alberto Espinoza: Dos orejas. Israel Téllez: Silencio tras aviso y dos orejas en el toro de regalo. Los Forcados Mexicanos dieron una vuelta al ruedo con Rodrigo Santos. El trofeo \"Eloy Cavazos, torero de puerta grande\" fue entregado a Alberto Espinoza.


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