Con una clamorosa salida a hombros, luego de cortar tres orejas, José Luis Angelino cerró su etapa como matador de toros el sábado pasado en la plaza Jorge "El Ranchero" Aguilar, de Tlaxcala, donde hace casi 26 años se había doctorado de manos de Eloy Cavazos.
"Fue una tarde muy emotiva, hubo momentos maravillosos, viví muchos recuerdos encontrados y de muchos sentimientos. Fue pasar toda una vida por mi mente, en el lapso de dos toros en esa tarde".
En su corrida de despedida, Angelino, quien es el actual director del Instituto Tlaxcalteca de Desarrollo Taurino, contó con el apoyo de la gobernadora del estado, Lorena Cuéllar Cisneros, quien, haciendo un espacio en sus actividades, se dio tiempo para asistir a la plaza y presenciar el último toro del diestro, quien tuvo oportunidad de brindárselo a ella.
"En una breve entrevista que dio, dijo que para ella había sido un honor y que tenía que estar en ese compromiso tan importante para mí. Este detalle que tuvo la señora gobernadora para mí fue maravilloso y le brindé la faena. El hecho de que en cinco años esté apoyando el toreo como están las cosas; que esté en un partido que no es tan afín a la Fiesta Brava, con lo que pasó en la Ciudad de México y está pasando en otros estados y, para rematar, que se haya dejado ver en público en una corrida, creo que fue maravilloso y habla muy bien de ella".
El pasado
Angelino hizo una breve recapitulación de lo que fue su vida como matador de toros, desde aquella tarde del 18 de noviembre del 2000 cuando su padrino, Eloy Cavazos, le concedió la alternativa en presencia de José Daniel Ayala, con el toro "Suertero", de la ganadería de José María Arturo Huerta.
"Yo tenía 18 años recién cumplidos. Iniciaba una etapa nueva en mi carrera como torero profesional. Estaba con todos los sueños puestos y tenía todas las ilusiones de funcionar, de darme a conocer, de ponerme en figura y de ganar dinero del toro".
Recordó también su paso triunfal por la Plaza México, de la que disfrutó el sabor dulce de salir a hombros, pero también donde paladeó el sabor amargo cuando un torero escucha los tres avisos y sufrió el olvido y la indiferencia.
La Plaza México fue la plaza que me dio lo que soy. El día de mi confirmación de alternativa, 23 de noviembre de 2003, los maestros Rafael Ortega y El Fandi, con el toro "Napoleón", de Santa Barbara que lo pinché; ellos habían cortado dos orejas y yo sólo una, pero me sacaron a hombros junto con ellos. Luego de eso llegué a torear en La México alrededor de 30 corridas en las que viví de todo".
Señaló que el coso de Insurgentes lo puso a funcionar, pero también le hizo ver la otra cara del toreo después de aquel toro que se le fue vivo.
"El panorama se puso muy oscuro. Después de estar en carteles con todas las figuras de México y Europa, a tener que torear dos corridas en jueves de selección. Regresé con una corrida de San Lucas en jueves taurino y estuve bien. Pensé que ya me había ganado una tercia para la temporada y no fue así. Al siguiente año, el 5 de enero, fue una corrida de selección y salió "Cardenal", de Vistahermosa que le corté las dos orejas y ese toro me dio nuevamente la vida y ya regresé a La México en una tercia".
Claro está que en su regreso tuvo que lidiar encierros como los de De Haro (dos orejas y salida a hombros) y Barralva, al que le cortó una oreja.
"En mi despedida, si hay algo que me llevo de tristeza son dos cosas: la primera, no haber podido cortar un rabo para estar en esa placa de bronce donde están todos los torero que cortaron rabo; y segundo, no haber podido despedirme en ella, como debió ser. Pero así son las cosas y hay que asumirlas con resignación".
El presente
José Luis Angelino confiesa que desde que se convirtió en funcionario público, al frente del Instituto Tlaxcalteca de Desarrollo Taurino, su vida cambió por completo.
"En principio, desde el momento que empecé con el proyecto taurino municipal, tenía la Escuela Taurina de Tetla, en el año 2021. Más tarde, contendí por la presidencia de mi municipio, Solidaridad, que perdí y enseguida tuve la fortuna que la licenciada Lorena Cuéllar me invitara a formar parte de su gabinete como director del Instituto Taurino, que es el único que existe a nivel nacional para la promoción y preservación de la fiesta de los toros".
Como director, ha visto el surgimiento de toreros como Jesús Sosa, ya matador de toros, y de novilleros con futuro como Marco Peláez, Juan Pablo Ibarra, que ya torearon en Madrid, Guillermo Gaona, Jesús Meléndez y Daniel Nava "El Pintas".
"En este cargo ha tenido que organizar prácticamente la fiesta en su estado, con un reglamento que siguen al pie de la letra, por instrucciones de la gobernadora y también hacer frente a los ataques antitaurinos.
"Este es el año en el que más festejos se han dado en la historia de Tlaxcala. Está siendo un año magnífico, pues no hemos parado, únicamente durante el Mundial de Futbol, por razones obvias. Pero tenemos toros todos los fines de semana, festivales, corridas, novilladas, novilladas sin picadores, tentaderos, conferencias y otros eventos culturales. Por eso puedo afirmar que Tlaxcala es el corazón taurino de México en este momento".
El futuro
Finalmente, luego de haber colgado el traje de luces, José Luis se prepara para el futuro inmediato luego de que termine la actual administración estatal.
"Hay proyectos para el próximo año. Políticos también, pero vamos a ver cómo se van dando las cosas. Seguro estaré más apegado con la escuela taurina y mira, lo que son las cosas, en estos días me han hablado compañeros para decirme que los apodere. Ya les dije que primero me den tiempo de asimilar lo que viví el sábado pasado y que ya luego veremos".