Ha transcurrido un año de aquel domingo 1 de mayo cuando, en Ciudad Lerdo, Durango, el toro "Pan Francés", de Guanamé, le arrebató la vida a Rodolfo Rodríguez "El Pana" que, en el transcurso de un mes y a pesar de los esfuerzos médicos, terminó por perder al morir el 2 de junio.
Y es que la lesión raquimedular tras la dura caída fue irreversible y El Pana, condenado a una cuadriplejía, falleció en el Hospital Civil de Guadalajara.
Aquel día en la plaza "Alberto Balderas" de Ciudad Lerdo, El Pana compartía cartel con el novillero Jesús Sotomayor y el encierro era de la ganadería de Guanamé. Rodolfo ya había sido volteado por el primero de su lote, al que terminó por cortarle una oreja, y el fatal percance sucedió ante su segundo.
Colorado de pinta, "Pan Francés" lo prendió al ser toreado de capote apenas en los lances de recibo y la caída fue realmente espeluznante. De primera fue atendido en una clínica de la ciudad y se le trasladó al Sanatorio Español, de Torreón, donde el equipo médico fue encabezado por el doctor Jorge Galván.
Días después le fue diagnosticada la cuadriplejía y se le llevó al Hospital Civil de Guadalajara, bajo el mando del doctor Francisco Preciado Figueroa, jefe de los servicios médicos de la plaza "Nuevo Progreso", donde tuvo también todos los cuidados necesarios pero ya poco se pudo hacer para evitar su fallecimiento.
Dos días antes de esta corrida en Ciudad Lerdo, El Pana había toreado en Ciudad Juárez, Chihuahua. En la Feria del Caballo de Texcoco, que tuvo lugar algunas semanas antes, el Brujo de Apizaco había cumplido con la primera encerrona de su carrera,concretamente el 6 de marzo, ante seis toros de Manolo Espinosa.