La tarde de este domingo se llevó a cabo la segunda novillada de la temporada chica 2016. En esta ocasión han realizado el paseíllo los jóvenes Rafael Reynoso, Patricio Ochoa, Héctor Gabriel, Luis Manuel Castellanos, Alejandro Fernández y Fernando Vázquez; por su parte la materia prima procedió de la ganadería de Cerro Viejo. Al final de la tarde y aunque no hubo corte de orejas se vivieron cosas muy interesantes.
Rafael Reynoso ha regresado a la "San Marcos" con las ilusiones a flor de piel desgraciadamente no encontró materia prima y aunque estuvo muy esforzado no alcanzó la trascendencia hacia los tendidos, no obstante recogió cariñosas palmas.
Después de un año, Patricio Ochoa regresó a la añeja plaza con una mejor estructura en su toreo, con el capote dibujó un farol de recibo y las chicuelinas y la tafallera en el quite. Con la muleta ejecutó tandas por ambos pitones, mismas que permitieron ver los significativos avances se fue tras el acero con decisión y saludó en el tercio.
Desde Puebla llegó Héctor Gabriel para dejar constancia de un toreo lleno de características de arte, con el percal el lance fundamental y la media. La estructura de su faena fue predominantemente por el lado derecho y aunque probó con la izquierda se decantó por la calidad de los derechazos, lamentablemente llegaron las fallas con el acero y se esfumó el triunfo.
Luis Manuel Castellanos ha mostrado voluntad; lamentablemente ha carecido de estructura, por ello no alcanzó la conexión con los tendidos y aunque por momentos estuvo a merced del novillo las cosas no pasaron a mayores, al final se retiró en silencio.
El tapatío Alejandro Fernández ha tenido una interesante actuación y a pesar de los nervios naturales de la presentación manejó con atingencia el capote especialmente con el quite por chicuelinas. De manera muy espectacular inició su labor con la muleta para continuar con series por el derecho que llegaron a las alturas, con un toreo artístico mostró un concepto y una personalidad que pueden llevarlo a funcionar en el mundo de los toros, lamentablemente estuvo errático con la espada y solo saludo una cariñosa ovación.
Con una verdadera actitud de novillero ha realizado su presentación el joven hidrocálido Fernando Vázquez. Con el capote han destacado las tafalleras en el quite. Con una gran actitud inició su labor muleteril y aunque se pudo ver su casi nulo rodaje también se vio el hambre de ser, especialmente y a pesar de varios achuchones que tuvieron como resultado fuertes golpes. Al final y después de batallar con el acero dio una vuelta al ruedo.