Después del triunfo de Fermín Espinosa “Armillita” en su debut como novillero hace unas semanas en Saltillo, donde salió a hombros, de inmediato se ha metido a conciencia a una intensa preparación, tanto de salón como en el campo bravo y en la parte física.
El día de ayer estuvo en Chichimeco, en donde lidió vestido de luces y a puerta cerrada un ejemplar de San Fermín. Armillita udo disfrutar de la calidad del ejemplar y mostrar su concepto clásico, afinando detalles.
A lado de su apoderado Antonio Vázquez, su padre Fermín y su tío Miguel Espinosa, el menor de la dinastía continúa en un amplio desarrollo y afinando detalles de cara a los compromisos que tendrá en los meses de enero y febrero en las corridas mixtas en las que ya está contratado.