Especial: Sentida reseña de "Sol y moscas"
Sábado, 29 Jun 2013
México, D.F.
Redacción / Foto: Portada libro
Carta abierta del bibliófilo español don José María Moreno Bermejo
El bibliófilo español José María Moreno Bermejo nos comparte la reseña que ha hecho tras la lectura del libro "Sol y moscas", de la autoría del ganadero Gabriel Lecumberri, en un texto muy elocuente en el que pondera la importancia de esta obra de reciente publicación.
"Me llegó ayer por la tarde el libro de nuestro compañero bibliófilo Gabriel Lecumberri: 'Sol y moscas', tras haber preguntado al portero de casa por su llegada desde que lo pedí; cuatro días de espera ilusionada. A las 18:30 horas abrí el paquete y empecé a leerlo. Un prólogo contundente me predispuso a ansiar la lectura del texto del aficionado Lecumberri, también ganadero, pero, primero: aficionado de ley. A las 02:30 horas de hoy concluí la primera lectura.
La prosa fluida, fresca e ingenua de don Gabriel, me llevó de inmediato a recordar 'Los cuentos del viejo mayoral del mejor escritor taurino de todos los tiempos, para mí: don Luis Fernández Salcedo; Chaves Nogales, sí, pero don Luis… La ilusión, la afición, el tesón, la 'ireflexión', a veces, de cómo llevar a término un deseo, el de ser ganadero de bravo, me trasladaron de inmediato a “Jarauta”, y de allí, a “El Soto”, donde los de “Martínez” fraguaron su historia 100 años ha… ¡Que bella la descripción del toro en el campo! ¡Cómo se llega a la felicidad cumpliendo deseos incomprendidos! ¡Cuánto sacrificio aceptado, sin autoreproche!
Me queda mucho que releer de 'Sol y moscas'; me llevo el libro a Torremolinos, Málaga, y allí lo situaré en mi mesilla de noche para la relectura obligada, la que permite situarse mejor en la piel del 'escribidor'. Es una obra que regala ilusión y optimismo; fortalece la afición y nos permite seguir esperanzados en la regeneración de la Fiesta, tan castigada, tan mal defendida; la fiesta humillada por los dominantes del 'taurineo', despectiva palabra que engloba a aquellos que se benefician de ella y la deterioran cutio…
La defensa del toro bravo que hace el autor, es paradigma de la defensa de la Tauromaquia; de la deteriorada fiesta del toro 'tricorne', el que, según Ignacio Ruiz Quintano, embiste con dos 'plátanos' y la lengua. Llenarse la boca de 'Toros=Cultura', no debería ser permitido a los que no leyeron a Fernández Salcedo y a Gabriel Lecumberri. ¿Quién, que lo haya hecho no eleva a excelsa la Fiesta de toros? Pero los que dominan el cotarro, los del 'taurineo', han de aprender primero a leer… Así está lo de los toros hoy.
No quiero emponzoñar la felicidad que me ha proporcionado leer 'Sol y moscas', con lamentos. Ahora, acabado el ciclo isidril de la primavera madrileña, en la que tuvimos tres días de granizos y 5 más de lluvia durante las corridas, podemos recuperar nuestra ilusión leyendo, y digiriendo, esta animosa obra de amor al toro; de afición descomunal, de bella y reconfortante prosa armónica.
Gracias, Gabriel. No hay agrio vinagre en tu historia; en tus historias; sólo una balsa de aceite puro de la oliva mediterránea que viene a equilibrar los sinsabores de otros alimentos envenenados: los que provienen del toro chochón 'que se deja'; los del toreo de lejanías sin compromiso, ese destoreo que a veces no se explican los figuritas que les sea criticado; la ambición económica de los toreros – figuritas; los veedores que sólo quieren toritos tontos que no molesten a su matador: el monopolio de los cuatro que dominan TODO; la ilusa esperanza de que seremos salvados por la 'cultura' (minúscula obligada)…
Terminó San Isidro con liviano balance. Las ganaderías de Adolfo Martín y José Escolar han dominado los premios del ciclo, a Dios gracias; sólo el jurado de Ayuntamiento y Comunidad han dado el premio a una corrida chochona, mansa hasta la saciedad, de cuyo nombre no pienso acordarme. 'Marinero' y 'Bustillo II', nos han devuelto alguna ilusión. También lo ha hecho el cuadro de toreros mexicanos; han venido los mozos con verdad y torería sobradas para prestar a las figuritas. De tener la seguridad de que vendrían a recoger sus premios, algunos de ellos habrían sido premiados justísimamente. Muy buena feria han echado los mozos mexicanos.
Saludos a todos lo compañeros bibliófilos de aquí y de allá. Y otra vez gracias a don Gabriel por su inestimable regalo".
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