José Mari Manzanares reapareció hoy después haber sido uno de los grandes triunfadores de la temporada 2006-2007, y un gran ausente de la pasada, debido a un extraño padecimiento: un tipo de dengue que contrajo a través de la picadura de un bicho, durante alguna de sus estancias en tierras americanas.
El matador sufrió mareos, desmayos y fuertes dolores, antes de someterse a múltiples exámenes médicos de los que salió diagnosticado con esta rara enfermedad, debido a la cual, no sólo se vio obligado a cortar su temporada española, sino que, por prescripción médica tuvo prohibido volver a América en algunos meses, pues una segunda infección hubiera sido mucho más perjudicial.
Hoy regresó a la México; y, es de decirlo, había cierta expectación por verlo. Lástima que no tuvo éxito. Sin embargo, la gente espera con ansias su segunda comparecencia, el próximo jueves 5 de febrero, para la cual, por cierto, ya se anunciaron algunos grupos ecologistas y aguafiestas, que desde hoy se plantaron en la entrada principal de la plaza.
Aquí aplica un dicho sabio de Ortega y Gasset, que dice “lo característico del arte es que divide al público en dos clases: los que lo entienden y los que no lo entienden", pero bueno, ante todo, hay que respetar la libertad de expresión.
En el tendido se escucharon algunos gritos de ¡qué bien andas, niño!, dirigidos a Fernando Ochoa, que a pesar de no haber obtenido un triunfo tan sonoro como aquél de diciembre pasado, supo hacer lo necesario para refrendar el reencuentro que actualmente vive con la afición capitalina.
Por otro lado y nada más por no dejar, en lo que hace a los famosos que acuden a la plaza, ahora estuvo presente la primera actriz mexicana Silvia Pinal, que vio la corrida desde un palco acompañada de Curro Leal.