Después del importante triunfo conseguido el domingo en su confirmación, en el que dejó claro que es una gran figura del toreo, Miguel Ángel Perera platica ampliamente sobre las incidencias del festejo.
-¿Cómo te encuentras después de haber conseguido este triunfo?
Estoy feliz porque cumplí uno de los sueños que tienen todos los toreros, que es confirmar su alternativa en la Plaza México. Y me deja muy satisfecho que haya sido de esta manera, cortando un rabo.
-¿Qué supone un triunfo como éste tras la etapa tan dura que has vivido en los últimos meses?
-Creo que viene a ratificar que he regresado por el mismo sendero que me había trazado; que vuelvo estando en el mismo nivel que tenía la temporada pasada, y como les dije a mi llegada a México no venía a probarme sino a asumir el compromiso con una gran responsabilidad.
-¿Cómo llegaste mentalmente a La México?
-No venía con una idea preconcebida. Me sentía tranquilo por la experiencia que he acumulado, y lo cierto es que para abrir boca no me tocó el toro que yo imaginaba para porque llegó a la muleta con poca raza y sin transmisión. Me parece que la clave de esa primera faena fue no aburrirme nunca y meter a la gente en la faena.
-Y fue admirable la manera en que conseguiste revertir la situación adversa de las protestas del público al quinto toro…
-Cuando estás delante de un toro te da tiempo a ver algunos matices de su comportamiento e intentas comprenderlo, así que eso fue lo que hice, el intentar sacar partido hasta donde fuera posible y al final el público terminó aceptando mi entrega en una faena que me llenó mucho.
-¿Cómo se gestó en tu cabeza la idea de regalar un toro?
-Fue curioso porque cuando llegué al callejón después de dar la vuelta al ruedo vi a mi apoderado e inmediatamente coincidimos en que era importante regalar un sobrero, pues quería demostrar mi capacidad como torero y que había venido a México a darlo todo.
-¿Cuál fue la mejor cualidad del toro de Xajay?
-La transmisión y movilidad, además que fue muy obediente. Si acaso le faltó meter un poquito más la cara, como lo suelen hacer los buenos toros mexicanos, pero todo lo que hizo tuvo mucha importancia.
-¿Qué pasaje de la faena te gustó más?
-Recuerdo una tanda por el lazo izquierdo de siete u ocho muletazos. Pero también los gritos de “torero, torero”, cuando levante la cara al rematar una serie y ver a muchos aficionados puesto en pie.
-Y seguramente también te gustará saber que eres el primer torero español que corta un rabo el día de su confirmación…
-Hombre, eso es algo paralelo a mi actuación, pero sí que me llena de orgullo haber conseguido un rabo la tarde de mi debut como matador de toros en esta plaza, porque mi esfuerzo tuvo recompensa al estar a un mismo nivel con los tres toros que maté.
-¿Cómo viviste la salida a hombros hasta el hotel?
-Es algo inolvidable, porque me trajeron desde la plaza hasta aquí más de cincuenta personas y me metieron al ascensor cargado a hombros (risas), fue un auténtico lío aquí en el hall del hotel con tanta gente que estaba alborotada intentando también subir a la habitación. En verdad agradezco estas muestras de cariño que me han dado una gran alegría.
-Con la cornada de Madrid perdiste varias corridas en plazas de México tales como Guadalajara, Monterrey o León, ¿qué replanteamiento harás de tu carrera en México tras alcanzar este triunfo tan significativo?
-Espero que me salgan corridas y me pueda contratar en las condiciones que me he planteado. De momento tengo la corrida del día 5 de febrero en La México y vendré a Aguascalientes, pero me gustaría poder torear en otras plazas y que una cantidad mayor de público pueda disfrutar con mi toreo.