La tarde de este martes, en conocido restaurante de la capital hidalguense, el empresario Rubén Ortega Blancas dio a conocer a los medios de comunicación locales, los carteles para la tradicional feria de Pachuca en su edición 2010, así como los planes que tiene para el futuro de la plaza monumental Vicente Segura.
En la conferencia de prensa estuvieron presentes la directora de Operadora de Espectáculos del Estado de Hidalgo, licenciada Lietza Rodríguez, los matadores Rafael Ortega, Pablo Samperio, el rejoneador Leonardo Zatarain, y el cabo de los Forcados Amadores de Hidalgo, Alejandro Espínola.
Ortega agradeció la presencia de algunos de los actuantes, refiriéndose también, a los ausentes, a que "son los peores promotores de ellos mismos pues ni siquiera una postal pueden proporcionar para hacerse promoción".
Así, Ortega dará tres corridas de toros, una de ellas del arte del rejoneo, y serán los días 26 de septiembre, 3 y 10 de octubre, y darán comienzo a las cuatro de la tarde.
Las combinaciones son las siguientes:
Domingo 26 de septiembre. Corrida de rejones. Toros de José Julián Llaguno para Gastón Santos, Jorge Hernández Gárate, José Ignacio Corral y Leonardo Zatarain, así como los Forcados Mexicanos, Forcados de Querétaro, Forcados Posotinos, Forcados Hidalguense y Forcados Amadores de Hidalgo.
Domingo 3 de octubre. Toros de Montecristo y El Grulllo para Rafael Ortega, Fernando Ochoa y Pedro Gutiérrez Lorenzo "El Capea".
Domingo 10 de octubre. Ocho toros de distintas ganderías en concurso para Rafael Ortega, José María Luévano, Igncio Garibay y Pablo Samperio.
Al respecto de esta última corrida, señaló que habrá un jurado y que la suerte de varas se hará como mandan los cánones, para poder ver los toros y calificarlos, festejo inédito en este escenario.
Este año, por primera vez, el empresario anuncia que los toros de las corridas del día 3 y 10, se desembarcarán en el ruedo para que los vea el público, como se hacía antaño en El Toreo y algunas otras plazas de la República Mexicana.
Por su parte, tanto la licenciada Lietza Rodríguez como el propio Rubén Ortega, comentaron que el empresario recibe la plaza en malas condiciones, física y taurinamente hablando, pues el inmueble, como se sabe, se encuentra deteriorado, con un muy mal drenaje, con tablas de la barrera podridas, así como puertas vencidas y burladeros rotos de las corraletas, mientras que en el renglón artístico, ha desmerecido en las últimas ediciones, y como muestra, está el serial del año anterior, con dos corridas anunciadas que ya no se celebraron, y algunos cambios que sufrieron los carteles de última hora.
Ortega manifestó que el público verá en este serial el trabajo que se está haciendo de remozamiento de la plaza, y sobre todo, en los sanitarios, que siempre han sido incómodos, vaya, que sea un escenario digno.
"Me interesa Pachuca, y me gustaría que en un tiempo recobrara su prestigio y fuera eje y ejemplo a seguir para otras plazas como cuando se inauguró", puntualizó.
Rubén fue cuestionado por la ausencia de Eulalio López "Zotoluco", respondiendo que no quiso torear en Pachuquilla estando ya en los carteles y por lo mismo, no quiso "jugársela" para Pachuca por si también de último momento cambiara de parecer. "No faltan toreros", dijo.
Por qué ya no hay afición joven que asista a la plaza, fue una de las preguntas, que contestó también con otra: del porqué no había una novillada en esta feria. "Sé de dos novilleros hidalguenses que han triunfado en Arroyo, Xavier Gallardo y Manolo Roldán, y bien podrían tener un puesto pero hay que hacer primero una afición para que vuelva a la plaza, pero a base de crea y no timarla, además de que el presupuesto que se tiene es justo".
Asimismo, Rubén manifestó que tiene planes para levantar la plaza, y después de la feria dará una corrida o una novillada el 25 de diciembre, no será en la fecha del aniversario número 32 de la plaza pues en noviembre se celebrará el campeonato nacional charro y el Excelencia Charra, en Pachuca.
"Hay que hacer una escuela taurina”", urgió, y el próximo año habrá una temporada novilleril de festejos sin picadores, con novilladas en la que las funciones finalistas serán con picadores, y aquel chaval que tenga posibilidades, por qué no, mandarlo a España a prepararse.