Con cientos de personas reunidas bajo la misma consigna de defender la Fiesta de los Toros y exigir respeto a sus derechos, el sector taurino de Yucatán salió este domingo a las calles de Mérida para responder a la controversia que en las últimas semanas ha llevado la celebración de corridas de toros a los tribunales federales.
El contingente se concentró en el Monumento a la Patria, donde abogados, integrantes de Tauromaquia Mexicana, ganaderos, empresarios, toreros, vaqueros, palqueros y familias vinculadas con la actividad taurina, hicieron patente su rechazo a las acciones que buscan impedir la realización de festejos en distintos municipios de Yucatán.
La movilización reunió a cientos de personas, mientras que, de manera paralela, se realizó una manifestación de grupos antitaurinos que se oponen a la fiesta brava, la cual, de acuerdo con los organizadores taurinos, contó con la presencia de siete personas.
Más allá de la diferencia en el número de asistentes, ambas expresiones reflejaron la confrontación de posturas que actualmente se encuentra también en el terreno jurídico, particularmente después de las acciones emprendidas para suspender corridas en municipios como Muna y Seyé.
Durante la concentración, representantes del sector taurino destacaron que la Fiesta de los Toros no se limita a la celebración de una corrida, sino que alrededor de ella existe toda una cadena productiva y de empleos que involucra a comunidades de Yucatán y de toda la Península.
Expusieron que anualmente se realizan más de 2 mil festejos taurinos en la Península de Yucatán, actividad de la que dependen económicamente numerosas familias relacionadas con la crianza de ganado bravo, organización de espectáculos, transporte, servicios, comercio y labores propias de los festejos tradicionales.
Así, ganaderos, toreros, empresarios, vaqueros y palqueros coincidieron en que cualquier determinación que limite la realización de estos eventos tiene consecuencias que van más allá del ruedo y repercute directamente en quienes encuentran en esta actividad su fuente de sustento.
"No sólo defendemos una corrida, defendemos una tradición", coincidieron los participantes que también llevaron la discusión al terreno cultural y ambiental.
Señalaron que la tauromaquia forma parte de las tradiciones y expresiones culturales de numerosas comunidades de Yucatán y defendieron el papel que, a su juicio, desempeña la crianza del toro de lidia en la conservación de amplias extensiones de territorio.
Durante la marcha se argumentó que la permanencia de la Fiesta de los Toros contribuye a mantener la crianza del toro bravo y con ello espacios naturales donde se preservan diversas especies y se mantiene un determinado equilibrio ecológico.
Los manifestantes hicieron un llamado a que la discusión sobre la tauromaquia se conduzca dentro del marco de la ley, respetando los derechos fundamentales y las garantías de quienes participan en esta actividad.
En particular, dirigieron su mensaje a los jueces federales, a quienes pidieron considerar los derechos de las comunidades, trabajadores y personas que forman parte de la cadena productiva taurina antes de emitir determinaciones que puedan impedir la realización de los festejos.
La movilización ocurre días después de que el Juzgado Cuarto de Distrito negara la suspensión solicitada por Animal Heroes relacionada con las corridas de Muna, aunque esos festejos finalmente no pudieron celebrarse en las fechas originalmente previstas y aún no existe certeza sobre una posible reprogramación.
Para el sector taurino, aquella resolución constituye un antecedente que ahora cobra especial relevancia frente a la situación que atraviesan los festejos programados en Seyé, cuya realización permanece sujeta a las condiciones jurídicas que prevalezcan.
Los participantes en la marcha advirtieron que no darán por terminada la defensa de la tauromaquia y anunciaron que continuarán utilizando las vías legales para hacer valer sus argumentos. El mensaje final fue de unidad: defender la Fiesta de los Toros desde el respeto a las instituciones, privilegiando el cumplimiento de la ley y los derechos fundamentales.