A diferencia de 2025, en que se produjo un lleno de "Agotado el boletaje", en el mano a mano del 25 de abril entre Joselito Adame y Andrés Roca Rey, con toros de Villa Carmela y Tequisquiapan, en el Serial Taurino que concluyó el reciente 10 de mayo no se acabó el papel en ningún festejo.
Sin embargo, la asistencia de público en 2026 fue mayor a la que se registró el año anterior, y eso es algo muy positivo que debe suponer un aliciente para la empresa –y también para el gobierno estatal–, para tratar de duplicar esa cifra del 10 al 20 por ciento en 2027, pues para ello se ha venido trabajando con entrega y profesionalismo, en una monumental cuyo aforo es de 16 mil personas.
El "efecto Roca Rey"
La corrida que estuvo más cerca del lleno fue la del sábado 2 de mayo, gracias al "efecto Roca Rey", quien lamentablemente se cayó del cartel debido a la grave cornada sufrida en Sevilla, y que generó una permanente charla de café –que se extendió a los medios y a las redes sociales– acerca de quién sería el privilegiado para sustituirlo, algo que nunca resulta fácil para una empresa tratándose de una figura del toreo de esa talla y con tal tirón de taquilla.
Y ese "efecto" fue notorio, en un fin de semana que se ha vuelto muy importante para la feria, porque la gente aprovecha el puente del 1 de mayo, recién cobrada la quincena, y la ciudad recibe a muchos visitantes que vienen de otros lugares del país o el extranjero a disfrutar de las corridas.
Curiosamente, ese viernes primero de mayo la empresa hizo saber, por primera vez en una corrida celebrada en México, la cantidad exacta de boletos vendidos, tal y como se hace en Madrid desde hace algunos años. En los tendidos había un total de 13 mil 587 espectadores (sin contar los pases de prensa o cortesías que se otorgan cada tarde), lo que quiere decir que, si a la plaza le caben 16 mil personas, ese día había un 85 por ciento del aforo cubierto.
Y al día siguiente, en que debería haber toreado Roca Rey, se metieron 14 mil 723 personas, algo así como el 92 por ciento de su capacidad, entrada que estableció el récord de mayor asistencia en el Serial Taurino de 2026.
¿Por qué no publicar la cifra exacta de espectadores en todas las corridas? De esa manera se podría hacer evidente cuáles son los toreros que más interesan y los que menos, y quizá esto ayudaría a balancear o reforzar todavía mejor los carteles.
Asimismo, si está comprobado que Roca Rey es la máxima atracción para el gran público –vamos, las masas que son las que llenan las plazas y son bienvenidas–, ¿por qué no contratarlo dos tardes en lugar de una, y así fortalecer dos fines de semana con su presencia, como pueden ser el del 25 de abril y el del 1 de mayo?
Ahí queda la pregunta en el aire, porque toda la vida se ha dicho que "el torero más caro es el más barato", pues, aunque arrase con el ingreso en taquilla, siempre dejará un margen de utilidad asegurado, y además le otorga realce a la feria y le da al público otra oportunidad de conseguir boletos para verlo.
Por otra parte, también resulta interesante observar que esa tarde del 2 de mayo fue cuando se percibió que había un tipo de público distinto al habitual, precisamente el que hace la diferencia con el público cautivo, el del aficionado que suele representar un porcentaje relativo que no precisamente "hace número", o contribuye a rentabilizar del todo la organización de una corrida.
La de corrida de rejones se afianza
Desde hace tres años la corrida de rejones se ha posicionado como final de fiesta en Aguascalientes, y queda claro que este formato de festejó también despierta el interés de "ese otro tipo de público" y fomenta la creación de nuevos aficionados.
Y tal y como ocurrió el año anterior, la asistencia a este festejo rondó la media plaza, y tuvo más gente que otras corridas con toreros a pie, por lo que sigue siendo un espectáculo alternativo que gusta mucho al reclamo de los caballos para acudir en familia, lo que le otorga un ambiente especial a este festejo.
Afortunadamente, en la baraja de rejoneadores mexicanos de la actualidad, ya hay un puñado de caballistas profesionales que están capacitados para rivalizar con las figuras ultramarinas, y está claro que el nivel de la corrida de rejones, amén de su impacto entre el público, ha sido contundente los tres años seguidos, además de la presencia de recortadores y forcados, lo que viene a concederle un valor añadido al festejo, con tres distintos tipos de tauromaquia en escena.
A reforzar las promociones
Este año la empresa lanzó tres distintas promociones que, a reserva de conocer con precisión sus resultados, representan una fórmula nueva de llamar la atención a otros sectores de espectadores o aficionados potenciales.
La "Promo Familia Taurina" incluía la entrada a los toros de los padres acompañados de un máximo de tres hijos menores de 16 años, en el tendido general de Sol, una magnífica iniciativa que seguramente fue del agrado de quienes la disfrutaron.
Paralelamente se ofertaron otras dos promociones: "Promo Universitaria" y la "Promo Joven". La primera anunciaba un descuento del 50 por ciento para las 11 corridas en el Tendido de Sol, mientras que la segunda incluía el 70 por ciento de descuento para jóvenes de 11 a 25 años por el paquete de los 11 festejos, en Tendido de Sombra.
Sería imperativo hacer un estudio de mercado específico para conocer otros aspectos que pueden ser relevantes para el potencial consumidor de toros como un espectáculo de entretenimiento cuya relación calidad-precio sea más atractiva, en una época en que ir a la plaza monumental durante la feria, representa, socialmente, algo relevante para el público, especialmente para el que no tiene esa costumbre que otros se les ha transmitido de generación en generación, pero que podría convertirse en una necesidad en la que se tiene que seguir trabajando en ofertas concretas y eficaces.
La queja generalizada del público es el precio de los productos que se venden dentro de la plaza, como refrescos, agua o cerveza, por lo que valdría la pena hacer una revisión de este apartado, y procurar que ese consumo siga siendo un ingreso significativo para afrontar parte de los elevados gastos de organización de una corrida, pero no en el elemento que muchas veces sirve para "salvar los muebles".
Por lo tanto, la encomienda enfocarse más en la venta de entradas que de bebidas, especialmente las de alta graduación alcohólica, con un alto margen de utilidad que podría servir para hacer más asequible el costo de las bebidas sin alcohol y, sobre todo, el de la cerveza, la bebida más popular en una plaza de toros, máxime cuando hace tanto calor.
El aficionado exigente
Dicen que "el que paga opina", y en dicho sentido, el aficionado que ya no acude a la plaza porque no le convence lo que se ofrece, o acude de vez en cuando porque lo invitan, ejerció su derecho de protestar algunos toros cuyo trapío dejaba qué desear en un coso y una feria como ésta. Y eso se absolutamente saludable.
Aunque las protestas de determinados toros, no ocasionaron un desorden mayor pero sí una molestia manifiesta que vino a reflejar el grado de conocimiento de esos aficionados que inclinan la balanza y se convierten en un mecanismo de autocorrección que hay que tomar en cuenta para que se procure que haya una mejora en dicho sentido.
Y así como ello, procurar que la banda toque pasodobles desde media hora antes del comienzo del festejo, y evitar poner en la megafonía de la plaza rumbitas flamencas o cualquier otra música que no tiene ese toque taurino tan clásico en una tarde de toros.
Por otra parte, habría que revisar lo del tema del himno de México, la presencia de la Guardia Nacional y los honores a la bandera, lo que podría hacerse en esas tardes puntuales, como las que se televisan, y no en todas, con la finalidad de hacer más dinámico el espectáculo y evitar que las corridas se alarguen de manera innecesaria, a lo que un sistema de riego del ruedo moderno y rápido también ayudaría a optimizar los tiempos del espectáculo.
En resumen, pensar más en lo esencial (el trapío de los toros, la calidad de los carteles, las promociones de la venta de boletos) y menos en lo periférico o decorativo.
Televisión, ¿por qué sólo dos corridas?
A reserva de la creencia que determinadas empresas tienen sobre la televisión en los toros, al respecto de que les quitan venta de taquilla, hay que ver este asunto con una mira más larga y no tan corta, y tal vez hacer como antaño: que la señal de televisión era bloqueada en la ciudad donde se daba el festejo, con la finalidad de que el público local no dejara de ir a plaza al tener la opción de verla a través de la pantalla chica.
Al margen de estas consideraciones, es innegable que la televisión es una forma de promocionar a la Fiesta Brava con un gran impacto mediático, y como una herramienta de promoción de la plaza, de la feria y hasta de la ciudad, misma que, en un momento dado, puede contribuir a despertar el interés de acudir a los toros en Aguascalientes desde otras regiones del país.
A muchos aficionados de provincia extrañó el hecho de haber televisado solamente dos corridas este año, cuando el pasado se emitieron un total de cuatro, una por fin de semana.
Y ahora que está cerrada la Plaza México y no se televisan corridas de toros, tener la opción de ofrecerle al espectador de otras latitudes estas transmisiones, es algo positivo que abona mucho a la imagen pública de la tauromaquia en tiempos difíciles, y ayuda a posicionarla como lo que realmente debe ser vista por la sociedad en general, como una tradición cultural de hondas raíces populares.
Siempre habrá mucho por hacer y mejorar, en aras de que la Feria de San Marcos mantenga y aumente esa categoría que, por derecho propio y liderazgo taurino, hoy día le pertenece.