"El toro fue bravo y me exigió mucho": Ochoa
Lunes, 08 Dic 2008
México, D.F.
Tadeo Alcina
Ochoa y \
Después de su gran tarde en la Plaza México, Fernando Ochoa comenta como vivió esa intensa faena; su cambio de actitud en esta plaza y cómo se reencontró con la afición capitalina.
También habló con detalle del bravo “Pa’Enero”, el toro de Xajay que fue bautizado así porque vendría para las corridas de enero que tiene comprometida la ganadería de Xavier Sordo con la empresa.
Y remató la entrevista hablando sobre su amigo José Tomás, que estuvo presente en el coso de Insurgentes viendo esta actuación del torero moreliano.
-¿Cómo te sientes ante el triunfo de ayer?
-De verdad estoy muy contento de lograr este gran triunfo en mi carrera, me voy convencido con lo que hice. Tenía enfrente de mí un toro bravo, que te exigía el carnet, que no era nada fácil, pero que en su favor, era un toro que te agradecía y te recompensaba si le hacías las cosas bien. Fue una faena donde me esforcé, donde tenía que tener determinación, tenía que tener paciencia y mucho sentimiento para lograr estructurar esta faena.
-¿Por qué se te negaba la México? ¿qué cambio mental lograste para que ocurriera esto?
-Pues es verdad, siempre estaba bien en las principales plazas de provincia, pero nada más llegaba a México y me incomodaba, no me sentía a gusto, no me encontraba. Me presionaba demasiado; quería tener un triunfo contundente. Después de una reflexión personal, opté por restarle presión a la corrida, no importancia sino que pensé que era una corrida más, que tenía que disfrutar; que era un día más y un toro más; que solamente éramos el toro y yo, y que sería capaz yo de poder con él.
-Y esta seguridad se percibió en el ruedo...
-Gracias a Dios resultó. Antes, siempre salía a la México con dudas de qué iba pasar, pero en esta ocasión salí creyendo en mí, en mis cualidades, en mi alcances. Soy dueño de mi mismo y eso marcó la diferencia.
-¿Cómo describirías la faena a tu primer toro?
-Siento que fue esta una tarde muy completa. A mi primer toro le hice las cosas que requería, pero no lo maté bien.
-¿Cómo superaste el hecho de que casi siempre sales con el público en contra?
-Yo sé que se trata de una lucha conmigo mismo, por no dejarme vencer por esos momentos difíciles donde la gente te exige, cuando la gente tiene un rechazo a la persona, pues hay que soportar, afrontar y superar esos momentos. Ahí es cuando debes de sacar el carácter y el orgullo personal delante del toro.
-¿Hubo algún instante de duda?
-Ahora recuerdo que un aficionado de barrera de sol en le primer toro me gritó: “Fernando hoy es tu tarde; hoy te haces figura del torero", y justo la persona que estaba al lado de ese aficionado me giritó: “No, no, ya llevas muchos años y no vas a poder, ya se te paso el tiempo”. Me lo dijo con odio, desprecio, y una convicción. Y yo decía por dentro: “Pues sí, me la trago y ni modo”. Pero luego salió mi segundo toro, hago la faena del indulto y ese aficionado que antes me increpaba ahora era el primero que me gritaba : “Ahora si Ochoa, se nota que quieres ser figura del toreo".
-¿En que momento entendiste al toro de Xajay?
-Desde que salio me di cuenta que era un toro bravo, pero en ese momento no le vi todas sus cualidades. Cuando le estaban poniendo las banderillas, observé atento un capotazo de Alejandro Prado, un capotazo largo y suave que el toro tomó embistiendo por debajo de la pala del pitón, y se desplazó muy bien. Ahí fue donde vi que tenía la posibilidad de venir a más.
-¿Y después qué pasó?
-Cuando tomé la muleta vi que aprieta hacia los medios con fuerza y cierta agresividad. Pero luego, en la primera tanda de derechazos, yo quería quedarme sin reponer para ligarle los muletazos. Fue entonces cuando el toro me empezó a exigir un punto en el que yo tenía que darle distancia y cruzarme en línea recta porque si no me iba a comer. Fue el momento crucial de la faena.
-¿Surgió entonces el sentimiento?
-Cuando entendí que justo eso es lo que tenía que hacer el toro empezó a ir a más y a más, y llego un momento que atemperó su fiereza y se transformó en suavidad. Luego yo me desbordé con el toro; me entregué y el toro se entregó conmigo. El toro tuvo muchas cualidades y creo que era de indulto, yo estoy lejos de esa polémica.
-Es la segunda tarde que vienes a México esta temporada y es la segunda vez que viene José Tomás a verte. Se conoce y se sabe de la amistad que existe entre ambos ¿Qué piensas de él?
-José Tomás es un torero que esta en otra frecuencia. Yo nunca he visto un torero más valiente que él, con esa percepción de la vida, con esa percepción del toreo, haciéndolo todo a base de valor. Alguien por ahí decía que José Tomás no era un matador de toros sin un domador de toros. Es un torero que hipnotiza toros; es un torero que lo cogen, se levanta y se pone otra vez en el sitio; es un torero que siente el dolor, que siente el miedo, pero sin embargo logra sobreponerse a todo eso. Por ello es único. Es un torero que torea muy despacio y rompe normas.
-¿Qué has aprendido de él en el trato cotidiano?
-Le he aprendido mucho. Él es un hombre muy callado, pero con su silencio te dice muchas cosas. Solo de verlo en el campo se le aprende mucho técnicamente, pero yo le he aprendido mas como persona. Es un ser humano muy honrado, que no habla pero actúa. Me enorgullece su amistad.
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