A partir de este miércoles, Heriberto Murrieta nos compartirá su columna semanal "Ruedo", que publica en el periódico Récord, donde ofrece noticias y opiniones aderezadas con su característico estilo, que lo ha distinguido a lo largo de los últimos 25 años como uno de los periodistas taurinos más representativos del planeta de los toros.
Ruedo: ¡No somos psicópatas!
La semana pasada el asambleísta Cristian Vargas del PRI, partido cuya presidenta es por cierto aficionada a los toros, calificó a los adeptos del toreo como psicópatas.
El argumento de Vargas es burdo e inaceptable. Quines asistimos a presenciar una corrida de toros no somos psicópatas porque no vamos a la plaza a gozar con el sufrimiento del animal sino que nos sentimos atraídos por la creación artística del torero ante el toro, que en sí mismo también tiene arte. Yo diría que lejos de gozar con su sufrimiento, los toreros, los aficionados y sobre todo los ganaderos sienten respeto y admiración, casi veneración por el toro.
Los toreros y los aficionados no son sádicos ni destructivos; abundan los ejemplos de seres pensantes en perfectas condiciones mentales que gustan de la "fiesta más culta", como la llamó Federico García Lorca.
Soy respetuoso de quienes están en contra de las corridas de toros pero encuentro muy difícil que puedan erradicar un arte que tiene hondas raíces históricas y culturales en nuestro país. Es el espectáculo popular más antiguo de México y muchas familias viven de la Fiesta a lo largo y ancho de la república.
Con respecto a este particular, quisiera hacer una aclaración sobre la nota publicada el viernes pasado en El Universal por Carolina García Barrera, quien amablemente me entrevistó. No pienso que el toreo pudiera llegar a erradicarse por ser el espectáculo popular más viejo de México (antigüedad no garantiza supervivencia) sino por factores que mencioné en mis respuestas y que quizá por falta de espacio se obviaron en la nota. Sobre esto, es importante señalar lo siguiente:
Acabar con las corridas significaría exterminar la especie del toro de lidia y dejar inservibles las ganaderías, que son grandes ecosistemas donde habitan las más variadas especies y donde se conserva el medio ambiente. Quienes se encrespan ante la muerte digna del toro en la plaza, no se alborotan tanto por el sacrificio de algunos animales que no tienen, como el toro, la posibilidad de salvar la vida y regresar a la dehesa. Toda una contradicción.
En consonancia con la declaración de Vargas, surgió una iniciativa de diputados del PRI para abolir las corridas. Esto despertó una gran e inusitada movilización de los aficionados taurinos, a veces tan aletargados, para decir no en las encuestas radiofónicas y cibernéticas sobre dicho tema. Y esa reacción y el volumen de votos a favor del toreo, nos hicieron pensar que la Fiesta late y que debe no sólo defenderse sino primero darse a conocer, como bien apuntó el matador sevillano José Antonio Morante de la Puebla hace unas horas en España.
Invitación
Mañana jueves a las 8 de la noche en el Centro Asturiano de Polanco, ubicado en Arquímedes número 4, lanzaremos el libro Instantes 2 con fotografías de Pablo Esparza. El presentador será el torero, ganadero y actor Gonzalo Vega. Pablo está más maduro y es cada vez más artista, lo cual se refleja en las imágenes que aparecen en este volumen que contiene catorce páginas más que el primero. Se fue un tiempo corto a vivir a Canadá pero por fortuna, en el país del norte no perdió el norte ni se le fue el arte.
Encontrarán ustedes fotos realmente extraordinarias, algunas de ellas desde un ángulo inédito en la historia de la Plaza México, al ras de la arena del coso metropolitano. Esparza esparce instantes dorados, difundiendo en cada página de esta publicación la noticia extraordinaria del milagro del toreo. Ojalá que puedan ustedes asistir. La llegada al Centro Asturiano es únicamente por Reforma.