Antes de partir a España, y luego de estar más de una semana en tierras mexicanas, el matador colombiano Luis Bolívar cuenta a mundotoromexico sus experiencias vividas en un país que le fascina
-¿Qué has hecho en estos ocho días que estuviste en México?
-Pues estuve tentando en la ganadería de La Soledad, en Darío González y también en Vicencio, que han comprado simiente de sangre española de Parladé, vía La Joya, de don Pepe González. La verdad es que me siento siempre muy a gusto en México, estoy cada día más enamorado de este país, donde tengo muchos amigos y me acogen muy bien.
Por otra parte, claro que estoy viendo las ofertas de torear aquí, me encantaría. Y existen muchas posibilidades de que se logre, en su momento lo daré a conocer.
-¿Cómo evalúas tu reciente temporada europea de 2008?
Ha sido una temporada muy importante, ya que he logrado torear más de 40 corridas, que no es poca cosa, y mi intención es consolidar esta temporada americana para apuntalarme con un torero que quiere y puede jalar del carro. Por eso es muy importante para mi torear y que me contraten en Cali, Medellín, Manizales, Cartagena, Duitama y Bogotá.
-Con la retirada del maestro César Rincón, tú estás destinado a tomar su estafeta de figura colombiana internacional. ¿Cómo asumes este compromiso?
-Para mí la ausencia en los ruedos del maestro Rincón tiene dos lecturas, dos formas de verla. Por una parte, la tristeza de no poder alternar otra vez con ese gran torero, que es mi ídolo máximo, mi espejo, en el que siempre me quiero ver. Y por otra parte, el privilegio de haber alternado con él, de haber aprendido tantas cosas y que me haya dispensado su amistad y cariño. Fue mucho lo que aprendí a su vera.
-¿Qué otras personas del medio taurino han influido en tu formación?
-Tengo que reconocer que haber estado al principio de mi carrera con Victorino Martín me determinó como torero. Tanta y tantas vacas que toreé y toros de esa casa, me han logrado dar la capacidad de entender la sangre de Saltillo. Y mira en México, esa misma sangre que esta dispersa en todas las ganaderías, pues me ha permitido poder templar esta maravilla que es el llamado “toro mexicano”. Espero mostrarme en México con el pie derecho, siento que ya estoy preparado, tengo la ilusión puesta y cuando Dios quiera enseñaré el toreo que me gusta y traigo por dentro.
-¿Cómo vas a afrontar la temporada colombiana que comienza en unas cuantas semanas?
-Con gran responsabilidad porque es muy importante para mí, y de ahí quiero ascender a las primeras filas, marcar las diferencias. Nadie me ha regalado nada; sé el camino y lo estoy andando.