Para el diestro triunfador de la corrida de ayer en la Plaza México, José Mauricio, era muy importante dejar una buena impresión entre el público capitalino y poder tocar pelo, lo que consiguió.
¿Cómo te sentiste el día de ayer?
-Muy bien, contento, pero la verdad creo que me aceleré por las ganas de triunfar y toree un tanto atropellado. Eran tantos mis deseos de hacer todo, que terminé haciendo la mitad de lo que podría.
-¿Qué te pareció el toro al que le cortaste la oreja?
-Desde el capote sentí que se colaba mucho por el lado derecho y tenía más calidad por el izquierdo. Era un toro con gran recorrido y sobretodo que transmitía mucho, ante todo bravura, algo que ya no se da tanto en la fiesta.
-¿Crees que te faltó doblarte al inicio de la faena?
-Sí, puede ser que sí, aunque también por alto se destroncan los toros. Quizá me faltó doblarme al final de la faena, pero hombre, esto ya te lo digo a toro pasado.
-¿De dónde sacaste esa fuerza para levantarte de las volteretas?
-De las ganas que traía, yo salí a entregarme sin medida y creo que le demostré a la afición que quiero ser un torero importante.
-¿Cómo te sientes físicamente? ¿Fue sólo el golpe?
-La verdad no fue nada, el segundo toro me perdonó la cornada porque me levantó del lado de afuera de la pierna. Con la misma fuerza me jaló hacia abajo y me tiró otro derrote, éste por la parte de afuera. De momento se me durmió la pierna, pero no fue nada más que un rayón.
-Pese a los golpes, seguro estás contento...
-Hombre, me duele todo el cuerpo, pero claro que sí, estoy muy contento, pues la gente vio las ganas que manifesté y se me entregó. Espero que esta actuación me sirva para repetir en esta misma temporada, pues para mí sería muy importante. Estoy seguro que si me repiten, saldré mucho más asentado.