La temporada 2009-2010 de la plaza "Nuevo Progreso" de Guadalajara concuyó el domigo pasado, después de haber ofrecido cinco corridas de toros conseutivas, en las que hubo triunfos puntuales ante toros de una impecabe presencia.
Es innegabe que de unos años a la fecha, esta plaza del occidente de México se ha convertido en un referente de seriedad, adonde toreros y ganaderos acuden a sabiendas de que la Fiesta ofrecida en este escenario, que tiene un aforo de 16 mil 500 localidades, implica una gran responsabilidad.
En este sentido, cortar una oreja en Guadalajara representa un gran triunfo, no sólo por la rigurosidad con la que se conduce la autoridad, tratándose de un coso de primera categoría, sino por la importancia que representa el toro que ahí se lidia.
Cabe señalar que cayeron heridos varios toreros, algunos de plata, como
Rafael Castillo en las novilladas o
Gustavo Campos en una corrida reciente, sinónimo de que el toro generalmente hiere cuando está íntegro y tiene edad.
Sebastián Castella, que hizo una de las faenas más significativas del ciclo. El torero francés sacó la casta y se zumbó a un enrazado toro de
Mimiahuápam al que cortó una oreja de un gran peso específico.
No menos importante fue la actuación de
Octavio García "El Payo" el sábado 1 de noviembre, donde cuajó una sensacional faena a un toro bravo de
Los Encinos. El queretano enseñó sus avances y toreo macizo, dotado de empaque y reciedumbre, y como mató de una certera estocada cortó dos orejas para convertirse en el máximo triunfador de esta parte de la temporada.
También pisó fuerte
Luis Bolívar, con otro toro bravo de
Barralva, que echó la corrida más completa de las cinco que se lidiaron. El colombiano debutó con el pie derecho en plazas de México y causó una magnífica impresión por la solidez de su tauromaquia.
En la cuarta corrida sobresalió la determinación de
Alfredo Ríos "El Conde", que enfrentó a un toro nada fácil de
Real de Saltillo. A base de seguridad y arrojo, el torero tapatío le tumbó una meritoria oreja y convenció a la concurrencia.
Y en la última, apenas celebrada el domingo pasado, otro colombiano forjado en esta tierra,
Ricardo Rivera, sacó todo el sentimiento acumulado y se entregó a rabiar en una faena intensa que le llegó mucho al público, ante un toro de
San Isidro que mantuvo un buen nivel en sus embestidas.
Es evidente que una corrida no se puede valorar en función de los apéndices concedidos, sino de la autenticidad de la misma, fundamentada, principalmente, en el trapío de los toros que se lidian. Si a ello sumamos la entrega de los toreros y la dificultad de cortar una oreja, en virtud de la exigencia natural de una plaza de primera categoría, el espectáculo adquiere grandeza.
Así es Guadalajara, una plaza donde se hacen las cosas con absoluta seriedad, respetando la ética profesional que debe sobreponerse a cualquier interés personal.
En febrero continuará la segunda fase del ciclo con la presencia de figuras de la talla de
Julián López "El Juli", Sebastián Castella y
Pablo Hermoso de Mendoza, además de los toreros mexicanos que han dado la cara con hombría. Se pueden armar buenos carteles, ni duda cabe.
A continuación les presentamos las cinco crónicas de estos festejos, acompañadas de sus respectivas galerías de imágenes y resúmenes de videos.
Vibrante y torera actuación de Castella
El Payo forma un lío gordo en Guadalajara
Luis Bolívar convence en Guadalajara
Revitalizante oreja para El Conde en GDL
Ricardo Rivera salva su tarde en Guadalajara