En agradable conferencia de prensa celebrada en conocido restaurant español de la ciudad de Guadalajara, Jalisco, el Ayuntamiento de Villa de Álvarez, Colima en conjunto con la empresa, Asuntos Taurinos de Aguascalientes, dieron a conocer los pormenores sobre el par de carteles que el mes próximo formarán parte de la edición 161 de las fiestas charro-taurinas de esa población, que se localiza en los suburbios de la capital colimense.
Jorge Delgado "Evodio" llevó la voz cantante a nombre de la empresa y reiteró los festejos que darán comienzo a las 16:30 horas: .
Martes 13 de febrero. Toros de José Barba (de origen Teófilo Gómez) para Uriel Moreno “El Zapata”, el francés Sebastian Castella y la alternativa del colombiano, naturalizado mexicano Germán Rodríguez. De acuerdo a lo registros con los que se cuenta, ésta será la primera alternativa que se otorga en esa plaza singular.
Martes 20 de febrero. Seis toros de Boquilla del Carmen para los rejoneadores, Pablo Hermoso de Mendoza, Luis Pimentel, Mónica Serrano y el joven Guillermo Hermoso de Mendoza. Tomarán parte en el festejo los Forcados de Mazatlán y los Forcados de Querétaro, mano a mano.
Ratificó la invitación Yunnely Cortés León, alcaldesa de la ciudad, quien estuvo acompañada en el presídium, por Martín David Romo, Director de le empresa taurina, el matador Ismael Rodríguez, quien forma parte de la organización empresarial, y Beatríz López García, Presidenta del Patronato 2018 de las fiestas charro–taurinas de Villa de Álvarez.
Cabe recordar que la plaza de toros conocida como "La Petatera" es considerada Tesoro Cultural de la Nación y Patrimonio Cultural del Estado de Colima, región que se ubica en la costa del Pacífico mexicano. Este monumento cultural, cada año es construido totalmente a mano con materiales naturales de la región, especialmente con "petates" –esteras tejidas con palma, de ahí su nombre– por familias locales.
Al final de los festejos se desarma, todas las partes son depositadas para su custodia en manos de 70 familias de la Villa, seleccionadas para tal efecto, y vuelve a levantarse desde cero al año siguiente. Para dicha edificación, no se utilizan clavos ni elementos ajenos a la naturaleza.
Platican que, alguna vez, debido a la cercanía con el Volcán de Colima, se produjo un sismo en la región que causó daños a muchas viviendas. Sin embargo, debido a la naturaleza de su construcción, en "La Petatera" sólo se percibió un "bamboleo".