Los novillos para el concurso en Arroyo (fotos)
Viernes, 25 Sep 2009
México, D.F.
Jorge Raúl Nacif
A ver cual se impone
El próximo sábado, durante la última novillada del serial en Arroyo, se llevará a cabo un concurso de ganaderías entre los hierros de Huichapan, De Haro, El Vergel, Marrón y Caparica, novillos que presentamos a continuación.
Adolfo Lugo Verduzco, ganadero de Huichapan, vacada que lidió el sábado pasado con éxito, pues uno de sus novillos mereció arrastre lento, ha enviado el novillo número 36 y con 410 kilos, al que le tiene confianza.
"Es un novillo que viene de lo de Jesús Cabrera, que es el pie y simiente que tiene la ganadería. Es hijo de una vaca muy brava y un semental muy bueno, así que espero que funcione como esperamos, es el tipo de ganado que nos gusta en Huichapan", comentó el ganadero.
De Haro, propiedad de Antonio de Haro, lidió en la octava novillada del serial, destacando los corridos en primero y cuarto sitio, el que abrió plaza, por su nobleza y el que cerró, por la tranmisión.
El novillo que mandan para este concurso de ganaderías está herrado con el número 211, y pesa 446 kilos.
En el sexto festejo lidió El Vergel, que manda un novillo mexicano puro, que procede de Manolo Martínez. Es el número 919 y con 402 kilos. El ganadero, Octaviano García, explica sobre este burel:
"Le tengo confianza, pues los hermanos que le he lidiado han salido extraordinarios en la plaza. Ojala que, de perdida, sea igual que sus éstos, con eso me conformo, y estamos muy entusismados en que las cosas salgan bien".
Marrón, propiedad de José Marrón Cajiga, vuelve a Arroyo después de haber mandado un encierro en la novillada inaugural del serial. Aquella tarde, el primero del lote del colombiano Juan Solanilla, tercero de la tarde, mereció la vuelta al ruedo por su bravura y recorrido.
Con un peso de 406 kilos y marcado con el 602, este novillo es bello de tipo y tiene hechuiras como para embestir.
Caparica, ganadería que debutó en esta misma temporada de forma exitosa, envía un novillo que es hermano de los que fueron lidiados en la cuarta novillada misma plaza y que, en general, dieron un juego excelente. El astado está herrado a fuego con el 188 y pesa 392 kilos.
"Es hijo de uno de nuestros sementales de El Junco, número 200. Esperemos que responda igual que el encierro que lidiamos en la cuarta fecha, un día que todavía recordamos con mucha alegría", explicó Julio Muñozcano, uno de los tres propietarios de la ganaderia.
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