La actuación de Joselito ante la prensa española
Lunes, 18 May 2015
México, D.F.
Redacción | Foto: Archivo
El torero mexicano unificó criterios con su entrega
Joselito Adame acaparó los titulares de los medios de información más destacados de España, luego de su convincente actuación de ayer en la plaza de Las Ventas de Madrid, donde cortó una de las orejas de más peso que se han concedido este año en la Feria de San Isidro.
Zabala de la Serna (El Mundo)
"Adame marchó a portagayola con el último. En el trance de la larga cambiada, perdió una zapatilla. Un ¡ay! liberó la plaza del susto. Sin picar casi se dejó el hidrocálido al zancudo torazo de casi 600 kilos que se soltó del segundo puyazo. Volvió Joselito a ganarse las ovaciones por zapopinas o lopecinas de tío vivo y listo. Esa misma listeza que le llevó a apostar por no darle al toro nada en el caballo. Y su movilidad la aprovechó en la muleta desde la apertura por estatuarios resueltos con torería por bajo. Trincherillas y pases del desprecio de muñeca y muñecazo. A la movilidad pronta del toro de Medina le sacó Adame todo el partido. Por una y otra mano ligaba el diestro mexicano las embestidas alegres en alegres series con la transmisión de las arrancadas y su repetición. Mano despierta y mente lúcida para presentir el final del toro. Unas manoletinas y otra vez cabeza para saber que todavía habría prontitud: se dejó unos metros de por medio para hacer la suerte de recibir. En el mismo hoyo de las agujas la estocada. Y un revuelo de pañuelos. Y la oreja que premiaba la lista apuesta de Joselito Adame a última hora. La vida es para listos. Y para los que apuestan".
Antonio Lorca (El País)
"Cuando Joselito Adame cruzó el diámetro del ruedo para arrodillarse en la puerta de toriles, el reloj marcaba las nueve menos cuarto de la tarde; para entonces, la plaza llevaba una hora y tres cuartos durmiendo la siesta. Bueno, no todos, porque en el tendido 10 había unos ciudadanos chinos que, en vista del aburrimiento reinante, sacaron unas fiambreras, servilletas de hilo, cuchillo y tenedor y se entretuvieron en zamparse una merienda como Dios manda. Al que íbamos: hasta que Adame se decidió a coger la corrida por los cuernos, la plaza estaba
adormecida, abotargada y presa de un sopor insoportable. Ni un capotazo, ni un muletazo, ni un par de banderillas, ni nada de nada. ¡Vaya la tarde que dieron los señores Bautista y Aguilar! O tienen la temporada hecha o acaban de firmar un certificado de defunción profesional hasta que decidan de verdad levantar cabeza. Pero, así, como ellos se presentaron en Madrid no se hace una carrera de figura del torero.
Andrés Amorós (ABC)
"Cartel internacional: un francés, un madrileño y un mexicano. «Como la ONU», apostilla un castizo. En realidad, cualquier arte es universal. Y la Tauromaquia, lo quieran o no, es un arte. Los tres diestros han triunfado en Las Ventas pero no están en la primera fila. Los toros de El Montecillo, con procedencia de El Ventorrillo, astifinos, resultan muy manejables pero justos de fuerzas (lo mismo que repetimos tantas tardes). Sólo Joselito Adame aprovecha la ocasión del excelente sexto y le corta una oreja [así te lo hemos contado en directo], remedio final de una tarde bastante soporífera. El mexicano Joselito Adame se enfrenta, primero, a un toro muy noble, que quiere embestir pero claudica; después del pase cambiado, se parte la mano: un triste espectáculo. (Los aficionados sufren por el sufrimiento del toro. En un caso así, habría que abreviar más la muerte). Sale a por todas en el último y tiene la fortuna de que es excelente: larga a portagayola, quite por zapopinas (la nueva moda, que tan poco me gusta). El toro se come la muleta, repite; el trasteo tiene emoción. Le aplauden, sobre todo, los remates por bajo. Como todavía tiene gas, cita a recibir y acierta: una oreja. Un francés elegante, un español valeroso y un mexicano que transmite pasión. La ONU taurina sólo ha resuelto algo al final: como la película de Eisenstein, «¡Que viva México!»
Patricia Navarro (La Razón)
"Como un soplo de aire fresco en el desierto llegó el sexto. El toro, pero antes de descubrir cómo sería el toro ya nos metió Joselito Adame en faena con la portagayola. Y de ahí el quite por lopecinas, tan vistoso que conquista con facilidad. «Adobero» fue cómplice perfecto. Y lo supo ver Adame que no perdió comba en un comienzo muy torero por estatuarios y pases de desprecio, que conectaron directos con el público en un día tan pobre de resultados que caímos en picado. El de El Montecillo fue toro repetidor, de larga arrancada y vibrante viaje. Lo tenía todo para hacer el toreo en Madrid. Y ahí se puso el mexicano para regocijo de los compatriotas que le lanzaron mensajes desde Aguascalientes antes yo creo de que sonara el primer clarín. ¡Qué viva México! Y sí, fue el mexicano el que se llevó a Madrid por delante. Entraron primero en las tandas diestras, templadas, ligadas y rematadas con diversos e inspirados remates y un buen puñado de trincheras. Y encontró el extraordinario ritmo al toro también al natural, aunque tendía a acortar el pase a pesar de que el toro seguía viajando, iba largo y sin rechistar. Tuvo un buen concepto de la medida, y antes de perderse como se pierden muchas faenas que apuntan maneras, se fue a por la espada. Al toro le cabían dos faenas más. Por ello, cuando intentaba acercarse para entrar a matar, se arrancaba el animal. Adame anduvo listo, aprovechó esa virtud del toro, para jugársela y ejecutar la suerte suprema en vez con un volapié en la suerte de recibir. Y ahí le cazó con una buena estocada y llovieron los pañuelos blancos con fuerza hasta que el presidente soltó el pañuelo y la oreja. La única. No sólo la única. Sino en el único toro que hubo un atisbo de triunfo. El sexto tuvo todo lo que adolecieron los demás. El que tuvo movilidad no fue acompañada de la entrega y otros por falta, les faltó de todo para moverse con algo que decir. «Adobero» ya al final reconcilió la décima de feria. En blanco, o casi, si no fuera por esos lances a la verónica de recibo con la rodilla en tierra, pasó Adame con el tercero. Al poco de empezar el animal se lastimó una mano y daba una grima espantosa verle en el ruedo. No había otra resolución que finiquitar la historia y cuanto más rápido mejor".
Fran Jiménez (Aplausos)
"Joselito Adame cortó la única oreja de la tarde tras lidiar al sexto en Madrid. Fue éste un toro bueno, encastado, con fondo y mucha clase, el de mejor condición por los dos pitones con diferencia de toda la corrida. Ante él realizó el azteca una faena muy compacta en todos los tercios. Inició a portagayola, lanceó con vistosidad a la verónica, quitó por lopecinas (sic) y prologó con firmes estatuarios una faena de muleta en la que hubo buen trazo y templanza sobre el pitón derecho y dos tandas francamente buenas de naturales. Estuvo Adame a la altura del toro, al que dominó por completo y mató, para sorpresa de muchos, de una fenomenal estocada recibiendo. La oreja fue incontestable, de ley. Antes, el infortunio se cruzó con él a mitad de faena del tercero. El toro, con nobleza y buena condición, se inutilizó tras las primeras series al lastimarse la mano izquierda, dejando al mexicano sin opciones de triunfo".
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