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Urrutia y Conrado se preparan en Huichapan

Martes, 14 Jul 2009    México, D.F.    Juan Antonio de Labra / Foto: Jerónimo Góngora     
En el campo bravo

Antonio Urrutia y su alumno, y poderdante, Luis Conrado, se ponen a punto en la ganadería de Huichapan para sus próximas actuaciones. El primero, en la plaza de Mocha, Ecuador, donde está anunciado el domingo 19 de julio; el segundo, en la inauguración de la temporada de Arroyo, donde hará el paseíllo el sábado 25 de julio.

Esta doble complicidad, la de maestro y apoderado, permite a Urrutia enseñar algunos secretos a Conrado, en una exhibición didáctica de buen toreo y compenetración el buen juego de las becerras de don Adolfo Lugo. No por nada el torero de Aguascalientes ha sido el tentador oficial de esta casa gandera a lo largo de las últimas dos décadas.

Además de ambos toreros, hace su debut en un tentadero el jovencito Héctor de Ávila, de quince años de edad, miembro de la Escuela Taurina "Silverio Pérez" de la Asociación de Matadores, alumno de Amado Ramírez "El Loco".

La clase práctica tiene matices interesantes, como la colocación de la muleta y su cuadratura; observar los ojos de las becerras e intuir su actitud. Debajo del sol, y el viento que por momentos molesta a los toreros, Urrutia exige resultados inmediatos a Conrado, que está en una fase de mejoramiento de su técnica.

Entretanto, don Adolfo toma notas con su característica serenidad y, si llega a ofrecerse, hace algún comentario oportuno a los muchachos con la única finalida de ver mejor el ganado que está a prueba. No se debe olvidar que la tienta de becerras es un gran laboratorio de la bravura, fundamental en el desarrollo de una ganadería.

Por otra parte, resulta significativo observar la veteranía de Urrutia, que contrasta con la actitud del bisoño De Ávila, que está acudiendo a la primera tienta de su vida. Maestros y alumnos conviven en la soledad del campo, el mejor lugar para la enseñanza de una profesión tan compleja como es la de torero.

Una y otra vez, el picador del rancho, Rogelio, se agarra arriba y pica con seguridad mientras la trade fluye con la tranquilidad que sólo brinda esta clase práctica que refleja la actitud de entrega y profesionalidad que debe imperar entre los toreros.

Y mientras el maestro se prepara a conciencia para el compromiso en Ecuador, el único país taurino donde se matan los toros que no ha pisado, el novillero promesa y el aprendiz están atentos a todo cuanto acontece en la mexicanísima placita de tientas, por cierto de piedra hecha, como rezaba una estrofa del famoso "Huapango Torero", del talentoso Tomás Méndez.


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