El matador de toros potosino Fermín Rivera se encuentra en la Península Ibérica desde hace una semana y ha tenido la oportunidad de realizar labores de tienta en algunas ganaderías en las que ha sido sido invitado, con el objetivo de acoplarse más al toro español.
En este, su segundo viaje a España, el diestro visitó ayer miércoles miércoles la dehesa de Alcurrucén, invitado por Pablo Lozano, donde se dio gusto tentando vaquillas y haciendo las cosas con mucha torería, sobriedad y buen trazo, virtudes características de su tairomaquia..
Continuará con su preparación en la ganadería del maestro Pedro Gutiérrez “Niño de la Capea” antes de su regreso a México, pues tiene el compromiso de torear el próximo 15 de junio en Tultitlán, Estado de México, donde compartirá el cartel con el hidrocálido Arturo Macías en mano a mano.